DISCURSO PRONUNCIADO POR EL PRESIDENTE MARCELINO IGLESIAS EN EL DEBATE DEL ESTADO DE LA REGION

26 de Septiembre de 2001

Dos Años de gestión a debate

Señor Presidente de las Cortes de Aragón,Señoras y señores Diputados:

Este encuentro con la Cámara se produce en los primeros días de este nuevo periodo de sesiones, cuando la vida política vuelve a recobrar su pulso, e iniciamos el paso del ecuador de esta V Legislatura de las Cortes de Aragón. Aprovecho, Señorías, mis primeras palabras para reconocer el trabajo y la intensa labor desarrollada por este Parlamento en estos dos últimos años.

Este debate nos ofrece la oportunidad de que les exponga una visión global y de conjunto de las actuaciones realizadas por el Gobierno, durante su segundo año de mandato. De que valoremos conjuntamente el camino hasta ahora recorrido y plantear a la Cámara las pautas que van a presidir nuestra actuación futura.

Junto a este sano y saludable ejercicio democrático de rendición de cuentas y de formulación de propósitos ante las Cortes de Aragón, ante los representantes de nuestro pueblo, quisiera, en primer lugar, reconocer la importante actitud de participación en la vida política de nuestra Comunidad que han tenido los aragoneses durante este último curso político.

Nuestros agentes sociales, nuestra sociedad civil y todos los ciudadanos aragoneses han sido capaces de poner en práctica con una acción y participación que no conoce precedentes en nuestra historia, aquella máxima de ROOSEVELT, en la que afirmaba: los ciudadanos no deben preguntarse qué puede hacer su país por ellos, sino, al contrario, qué pueden hacer ellos por su país”.

Desde el pasado mes de octubre los aragoneses han hecho una grandísima aportación a la defensa de los intereses de Aragón, poniendo en práctica esta vieja regla política de acción, progreso, desarrollo y futuro de los pueblos. Deseo manifestar aquí, ante sus representantes, mi reconocimiento y gratitud por su esfuerzo.

Les animo a que no desfallezcan en su tarea. Y, además, les incito a que sigan participando de esta forma activa y constructiva en todos aquellos temas de especial y vital interés para Aragón.

Nadie puede amordazar a un pueblo. Y, afortunadamente, en las sociedades democráticas, en la sociedad del conocimiento, de la tecnología y de la información, por mucho que alguien se empeñe no puede ocultarse la verdad como mucho ponerle sordina, pero no enmudecerla. Tampoco nadie puede hacer escenificar a los pueblos aquello que no sienten y viven.

El bienestar social, la modernización de las estructuras productivas, las libertades, la concentración de poder en la sociedad de la globalización, el funcionamiento de los servicios públicos son algunos de los componentes del análisis crítico que en el ejercicio del derecho democrático de valorar la acción de gobierno permitirá considerar a los diputados nuestra acción política.

La democracia es un valor absoluto, como la libertad, que no puede —salvo para pervertirla— acotarse ni limitarse por motivos de conveniencia, de ningún tipo. Y menos, atentando contra el derecho fundamental a la vida.

Señorías, aunque de forma categórica lo he manifestado en multitud de foros, me permitirán que dedique, en este debate, un sentido recuerdo a la memoria de Manuel GIMÉNEZ ABAD, líder de la oposición a este Gobierno, asesinado por ETA el pasado día 6 de mayo.

Como Presidente de esta Comunidad Autónoma ahora, y como líder de la oposición o diputado de estas Cortes en anteriores legislaturas, he de decir que para mí, Manuel GIMÉNEZ, ha sido, sobre todo, un honrado y leal servidor de Aragón y, por tanto, de sus ciudadanos. Colaboró durante su vida profesional en muy distinta medida y desde diversas posiciones, al desarrollo institucional de esta Comunidad.

Nuestro reconocimiento y sentimiento, en primer lugar, para su familia, y, también, para la formación política a la que representaba.

Sea éste, también, el momento para expresar nuestro recuerdo a todas las víctimas de la sinrazón durante este pasado año, y nuestra solidaridad con todos los que han padecido y padecen el dolor derivado del horror. A ninguno olvidamos los aragoneses.

Los recientes atentados terroristas en Nueva York y Washington son expresión de la cara más brutal y dramática del terrorismo global que hasta ahora ha padecido la aldea planetaria. Nuestra solidaridad, nuestro apoyo y nuestro reconocimiento al pueblo estadounidense por ser víctima de esta locura. Es necesario devolver la tranquilidad y la confianza a los ciudadanos, así como analizar las garantías de seguridad que podemos ofrecerles.

Desde el primer día de esta Legislatura, las dos fuerzas políticas que sustentan a este Gobierno pusieron en marcha el conjunto de iniciativas suscritas en el pacto de coalición entre el PSOE y el PAR. El tiempo transcurrido nos permite valorar la coalición con gran estabilidad, de funcionamiento armónico y eficaz, que está sustentada en la lealtad mutua y en un programa claro de gobierno.

La perspectiva que nos brindan los dos primeros años de Legislatura nos permiten ver lo hecho y todo lo que queda por hacer. Sin duda, hoy nos enfrentamos a hechos que nos permiten empezar a ver resultados y atisban un futuro con un elevado conjunto de realidades.

La experiencia personal y el estudio de la evolución de las Comunidades Autónomas me reafirman en que, para nuestra mejora, Aragón debe seguir una línea de progreso enraizada tanto en la libertad de ideas, la solidaridad, la democracia interna, el aragonesismo y la autonomía como en la responsabilidad, la eficacia y la rendición de cuentas de forma intensa ante las Cortes de Aragón y el resto de la ciudadanía en todo tipo de foros de la acción de Gobierno.

Tal y como anunciaba en la festividad de San Jorge, nos faltan todavía ajustes para el más adecuado funcionamiento del Estado de las autonomías, que debemos resolver. Sería de razón, pensar en incorporar alguna de las técnicas de los Estados federales para mejorar especialmente la articulación del conjunto del sistema.

Nos faltan los mecanismos para las relaciones interguber-namentales, entre los Gobiernos autonómicos y el de la Nación, que sí existen en los federalismos europeos. Una acertada reforma del Senado resolvería mucha conflictividad entre el Estado y las Comunidades Autónomas, pues, no existe ningún foro donde sus responsables puedan encontrarse y contribuir a la definición de la política general.

Muestras bien evidentes de esta necesidad son las discrepancias que hemos tenido con el Plan Hidrológico Nacional y el trasvase del Ebro, con la ley Penal del menor y con la reforma de las humanidades. También, las que estamos teniendo ahora con la reforma de la ley de universidades o con la idea de la nueva ley de cooperación autonómica.

Es imprescindible que se introduzcan cambios para satisfacer mejor las demandas de la sociedad actual y nos anticipemos a las grandes mutaciones que se intuyen en el mundo. Esto requiere decisión y acción.

Señorías, dos son los grandes retos políticos a los que se enfrenta nuestra generación: la construcción de Europa y la del Estado autonómico. En este marco general, los objetivos fundamentales de este Gobierno son:

a) Consolidación de la construcción autonómica aragonesa, con la asunción y desarrollo de todas las competencias previstas en el Estatuto de Autonomía de 1996.

b) Apertura de Aragón hacia el exterior:“que Aragón exista”.

c) La vertebración de Aragón a través de su organización política territorial; con la descentralización, la comarcalización y el fortalecimiento de nuestras ciudades intermedias.

d) Nuestra vertebración territorial a través de las infraestructuras de transportes, de equipamientos públicos y de la política hídrica.

e) La defensa de los intereses generales Aragón: el Plan Hidrológico Nacional y el trasvase del Ebro.

f) El desarrollo de políticas de verdadera igualdad de oportunidades para todos nuestros ciudadanos.

En torno a estas grandes líneas de actuación política desgranaré nuestra acción de gobierno.

Tal y como anunciaba en el Discurso de Investidura, el tono en la acción de gobierno que está desarrollando el Ejecutivo se encuentra en la esencia de la coalición política conformada por el Partido socialista y el Partido aragonés. Su objetivo es contribuir a la consolidación de la construcción autonómica aragonesa con la asunción y desarrollo de todas las competencias previstas en nuestro Estatuto de Autonomía.

El impulso político no es sólo una sensación o una impresión de la acción política que pudieran tener los ciudadanos, los agentes sociales o los medios de comunicación, que también lo es. El impulso político puede medirse.

Por ejemplo, a estas alturas de Legislatura, estas Cortes han aprobado más de treinta leyes, y el Gobierno siete Decretos Legislativos; casi medio centenar de normas con rango de ley. Entre los textos normativos aprobados, que duplican los aprobados en el mismo periodo de la anterior Legislatura, se encuentran algunos de especial trascendencia como los de creación de diversas comarcas, la Ley del juego, la reforma de la ley de Cajas de Ahorros, de la infancia y la adolescencia, la ley de ordenación y participación en la gestión del agua, la de medidas en materia de gobierno y administración, o la de prevención, asistencia y reinserción social en materia de dogrodependencias.

Hay otros importantes proyectos de ley aún en tramitación parlamentaria, y en estos momentos el Ejecutivo tiene también medio centenar de anteproyectos de ley en estudio y elaboración, como el de protección, ordenación y desarrollo del Pirineo aragonés, el de lenguas, el de Salud, el de acción social, el de reforma y desarrollo agrario, el de la ciencia y el de montes, por citar algunos.

Y soy consciente de que las leyes y los debates no se hacen para llenar páginas de los Boletines oficiales y de los Diarios de sesiones, sino que tienen la misión de transformar la realidad.

La eficacia predicada por este Gobierno se puede encarnar en la aprobación de las leyes de presupuestos para la Comunidad en tiempo y forma. Antes de finalizar los años 1999 y 2000 estaban publicadas en el Boletín Oficial de Aragón las leyes de presupuestos para los siguientes ejercicios económicos.

Logro conseguido gracias al esfuerzo de diálogo y negociación mantenido no sólo por el Gobierno, sino también por otras fuerzas políticas, especialmente Izquierda Unida. No es necesario destacar, y menos aquí, ante la Cámara, la importancia que tiene para la acción política del Gobierno y el actuar de la Administración contar con el presupuesto aprobado y en vigor desde el día 1 de enero de cada ejercicio económico.

Presupuestos, por cierto, con un marcado carácter social, que han mantenido un crecimiento notable y han favorecido la distribución de la riqueza atendiendo a criterios sociales y territoriales.

Presentamos un índice de actividad parlamentaria que duplica, en casi todos los campos, a la realizada por el Ejecutivo anterior durante el mismo periodo de tiempo. Todo ello con un talante dialogante y abierto, como demuestra el que las iniciativas de la oposición aprobadas son cinco veces superiores a las de la Legislatura anterior.

Los diferentes acuerdos con los agentes sociales, como el Acuerdo Económico y Social para el progreso de Aragón, y otras instituciones son otro ejemplo más de la afirmación hecha.

Quiero recordarles nuestra iniciativa para la puesta en marcha de la Comisión bilateral de cooperación entre la Comunidad Autónoma y el Estado, el buen funcionamiento de la comisión de cooperación institucional con el Ayuntamiento de Zaragoza, y la relación armoniosa articulada con las Diputaciones provinciales, los ayuntamientos y la Universidad.

Señorías, ese impulso al que me refiero se manifiesta también en cosas tan simples como la puesta en funcionamiento de un barómetro de opinión propio, por primera vez en nuestra historia autonómica. Nacido con vocación de permanencia y continuidad, que nos permite conocer lo que los aragoneses consideran como sus problemas e inquietudes.

Sólo desde el esfuerzo común y audaz será posible construir un Aragón socialmente más justo, mejor dotado, capaz de ilusionar a los jóvenes y dar cabida a todos cuantos en él vivimos y a todos aquellos que quieran vivir con nosotros.

Entiéndase bien lo afirmado, pues sepan que no tengo la necesidad de buscar aventuras. Soy un hombre de razón que sólo hace lo que cree que es útil para Aragón.

No creo en la bondad de los pueblos encerrados en sí mismos y poco permeables a otras culturas: para mí eso es una manifestación de pereza mental cubierta bajo el falso manto de la defensa de “lo propio y diferente”. Incrementar nuestra presencia en todo tipo de foros e instituciones no es contrario al respeto de las competencias que diseña la Constitución y el Estatuto de Autonomía.

Nuestras diversas presencias en las Instituciones europeas, realizando contactos políticos al más alto nivel, con diversos Comisarios europeos, en el Parlamento europeo, nuestras entrevistas con Ministros del país vecino y Presidentes de las regiones francesas ha respondido a la necesidad, y compromiso, realizado en mi Discurso de Investidura, de abrir Aragón al exterior, así como llevar a cabo la defensa de nuestros intereses en cuantos foros sea necesario.

Muchos ansiaron que el país llegase a tener una generación como la actual, que ha crecido en una España integrada en la Unión Europea.

Estamos construyendo una Europa de los ciudadanos, de las regiones, que predomine sobre la Europa de los mercaderes; para que Europa apasione, pues como dijo DELORS, “nadie se enamora de un mercado”.

El mismo sentido ha tenido nuestra presencia en diferentes foros nacionales, nuestras relaciones con algunos Ministros del Gobierno de la nación, las demás Comunidades Autónomas, o la participación con responsabilidad en diferentes organizaciones internacionales. Sirva de referencia la Comunidad de Trabajo de los Pirineos de la que asumimos su Presidencia en el pasado mes de julio.

De todas estas entrevistas han empezado ya a surgir resultados importantes. El compromiso de apertura de Canfranc para el año 2006 de los Ministros español y francés de fomento y transportes. La inclusión en el Libro Blanco Europeo de Transportes del túnel de baja cota por el Pirineo central o el incremento de colaboración entre las Universidades de Zaragoza y el Sur de Francia.

Supongo que, a estas alturas de Legislatura, nadie dudará que la comarcalización va en serio. Se ha impulsado y respaldado el proceso de creación de las comarcas, desde la iniciativa de las entidades locales y de acuerdo con las leyes aprobadas por este Parlamento. Las del Aranda, Comunidad de Calatayud, Alto Gállego, y, de Tarazona y Moncayo ya están creadas. Y la práctica totalidad de las delimitaciones comarcales están en el proceso de configuración previo a la aprobación de su correspondiente ley comarcal.

Un proceso como es el comarcalizador, que organiza políticamente el territorio, no se puede aprobar para una legislatura. De ahí que el consenso político, que hemos alcanzado, resulte imprescindible.

De forma simultánea a este proceso efectivo de comarcalización hemos atendido en estos dos años iniciales inversiones que superan los 7.000 millones de pesetas mediante convenios con las treinta y tres delimitaciones comarcales para obras, infraestructuras y servicios de carácter supramunicipal, incluidas en el programa de Política Territorial.

Los ayuntamientos de Huesca y Teruel han contado también con convenios específicos para la ejecución de actuaciones urbanísticas y de vivienda de importancia.

La ciudad de Zaragoza ha visto cómo en esta Legislatura se apoyan sus demandas a través de la Comisión de coordinación institucional, que ha venido a normalizar las relaciones entre su Ayuntamiento y el Gobierno de Aragón. Sirva de muestra la tramitación de su Plan General de Ordenación Urbana, el acuerdo de Valdespartera para la construcción de viviendas o la acción conjunta en las acciones pro Expo 2008.

Estamos liderando en Zaragoza capital proyectos en materia educativa, sanitaria, social, cultural y de vivienda. Tales como la solución dada a las esquinas del Psiquiátrico en Delicias, el Gran Teatro Fleta, el Centro aragonés del Deporte en el Actur o la rehabilitación del conjunto monumental y medioambiental de La Alfranca. En infraestructuras la Plataforma Logística hará de la ciudad un referente como enclave de comunicaciones de primer grado. Está prácticamente cerrado con el Ministerio de Fomento las inversiones para el reordenamiento del sistema ferroviario de la ciudad y su entorno. Hemos licitado el estudio de viabilidad, de ubicación y estructura básica de la estación del AVE en el aeropuerto.

En suma actuamos en el entendimiento del valor y la entidad del municipio de Zaragoza y creemos necesario seguir apoyando el desarrollo de servicios, infraestructuras y equipamientos que permitan su desarrollo y la consideración real y efectiva de sus habitantes como ciudadanos de Aragón.

Estamos esforzándonos en mimar y atender a nuestra Administración local. La administración más próxima al ciudadano ha visto incrementados los recursos a ella dedicados desde el Gobierno aragonés. El Fondo de Cooperación Local incondicionado ha sido duplicado en este año 2001. Sin más, duplicado; de 2.000 millones ha pasado a 4.000.

Pero todo no consiste sólo en cuantías económicas, sino en esfuerzo organizativo con la intención de poder ser lo más eficaces posible. Ingresando los fondos en enero hemos conseguido facilitar el funcionamiento de nuestros municipios, permitir una gestión más ágil y eficaz.

Hemos unificado todas las ayudas y subvenciones a las que las entidades locales pueden acceder. Este esfuerzo racionalizador ha permitido una mejor planificación de todas las administraciones. Sin duda, hay cosas que perfeccionar, pero debemos avanzar todos en esta cultura de la planificación administrativa.

Con éstas y otras medidas que seguidamente apuntaré estamos fortaleciendo la red de ciudades intermedias, que articulan nuestro territorio. Prestando especial atención a las infraestructuras y servicios contribuimos a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos a la vez que les generamos oportunidades de futuro.

La descentralización administrativa es también un ejemplo. A las cuatro oficinas delegadas hasta ahora existentes se suman las de Calamocha, Calatayud, Fraga, Barbastro y Monzón. Sin olvidar las 48 oficinas comarcales agroambientales y las 20 del Instituto aragonés de la mujer. A ellas se incorporará la descentralización de algunos servicios básicos sanitarios, educativos, culturales, sociales y medio-ambientales.

El Programa de Desarrollo Rural 2000-2006, nos permite una inversión pública anual en Aragón de 24.700 millones de pesetas en el medio rural en políticas agroambientales, mejora de las estructuras productivas agrarias, regadíos, concetración parcelaria, fomento de la industrialización agraria o repoblación forestal.

A él debemos añadir los fondos destinados por las iniciativas Leader plus y los Programas de Diversificación Económica Rural. Nos hemos marcado el objetivo de llegar al 90 por 100 del territorio aragonés con estos programas y al 100 por 100 de la provincia de Teruel, con la intención de incrementar las oportunidades de empleo, asegurar el desarrollo sostenible y favorecer la participación de la población de las zonas rurales.

En la atención especial que merece el desarrollo y sostenibilidad de todo nuestro entorno rural, he de señalar que algunos de nuestros espacios singulares deben contar con un tratamiento especial. Tal es el caso del Pirineo.

El anteproyecto de Ley de protección, ordenación y desarrollo de este espacio necesitado de atención, ha sido sometido a consulta de los representantes de las entidades locales y de todas las organizaciones y colectivos implicados en la labor de protección y ordenación del mismo. Ha tenido una recepción y acogida positiva, lo que nos anima a proseguir por este camino. Ya anuncié que sería una Ley hecha de cara y no de espaldas a los habitantes de la montaña.

Estas Cortes son conscientes de la importancia de estas políticas públicas puestas en marcha. La evolución de la población aragonesa con su baja natalidad, el elevado nivel de envejecimiento y la baja densidad demográfica en gran parte de nuestro territorio nos plantea dificultades de futuro. Para fijar la población no valen los discursos románticos sobre lo bien que se vive en los pueblos: sólo cabe dotar a todo nuestro territorio de unos servicios equiparables a los de la gran ciudad en cada cabecera de comarca, generando una igualdad real de oportunidades.

Todos los Grupos han participado de forma activa tanto en la Comunicación como en el Plan Integral de Política Demográfica, que fueron objeto de debate y de aprobación de resoluciones en esta Cámara. Medidas como las apuntadas, junto con otras de apoyo a las familias, de atención a los inmigrantes, de retorno y asentamiento de cuantos quieran vivir con nosotros e impulsar nuestro crecimiento y desarrollo nos ayudarán a frenar este problema.

Aragón ha sido siempre tierra de acogida y su situación geográfica le ha permitido ser históricamente una sociedad de mestizaje.

Acabamos de dar a conocer a esta Cámara el plan estratégico de carreteras.

Nuestra política está presidida por completar las actuaciones en los ejes básicos, homogeneidad en los estándares, facilitar los accesos a las vías integradas en la red del Estado, reforzar las conexiones con nuestros vecinos, y, avanzar en el proceso de unificación de la red autonómica.

A destacar son el eje del Cinca-Litera, el de Huesca-Sariñena-Fraga, el del Vero-Somontano, los accesos al Pirineo, el del Maestrazgo, el de Albarracín, el del Matarraña, el del Burgo-Belchite, así como las acciones derivadas del Plan de cuencas mineras.

Nos hemos propuesto completar la red autonómica de carreteras con algunos tramos de red de autopistas de peaje entre Tarazona-Alagón; Cariñena-Gallur y el tramo Alfajarín-El Burgo. Este último incluye un nuevo puente sobre el Ebro. Ha finalizado su periodo de información pública y esperamos que esté operativo al final de la Legislatura.

Hemos adjudicado el proyecto para la gestión y ejecución de la Plataforma Logística de Zaragoza. En el mes de mayo contaremos con el documento que nos permita iniciar el trabajo de una infraestructura plenamente operativa e identificable. Esta Cámara debatirá inmediatamente el Proyecto de Ley de la Plataforma Logística y hay un acuerdo con el Ministerio de Fomento para el traslado de los trenes de mercancías a la mencionada Plataforma.

En abril llegamos a un acuerdo con el Ayuntamiento de Zaragoza para el desarrollo de las principales obras derivadas de la transformación urbanística de la ciudad, así como de la transformación ferroviaria de la línea de Alta Velocidad.

Vamos a resolver un viejo problema con la rehabilitación de Canfranc y su entorno, poniendo en valor el símbolo que para nosotros ha sido siempre esa estación. Durante estos años hemos mantenido contactos múltiples y permanentes con el objetivo de conseguir la reapertura por ferrocarril de Canfranc, y al mismo tiempo consolidar una variante ferroviaria de baja cota por el Pirineo central. La insistencia del Gobierno de Aragón en este tema ha posibilitado, entre otras cosas, la inclusión de estos pasos en el Libro Blanco del Transporte Europeo.

Hoy tenemos una fecha pactada entre Francia y España para la reapertura de Canfranc, el año 2006. Y también se ha introducido el paso a baja cota por el Pirineo central en la red transeuropea de transportes. La inclusión en el Libro Blanco era una condición imprescindible para que esta vía cuente con financiación europea y se puedan iniciar los estudios previos de trazado.

Hemos duplicado las inversiones de construcción y equipamiento de centros educativos, tanto en la Universidad de Zaragoza como en la enseñanza no universitaria, que han dispuesto de más de 15.000 millones en mejoras en estos dos años.

El centro aragonés de Arte Contemporáneo en Huesca empieza a ser una realidad, las máquinas están trabajando. El centro aragonés del deporte en el Actur, cuenta con sus primeras instalaciones, como son las obras de su pista de atletismo. La piscina olímpica cubierta del Parque deportivo Ebro ya está en uso. Se han iniciado las obras de reforma del Gran Teatro Fleta.

Estamos interviniendo decididamente en nuestro patrimonio histórico-artistico, con restauraciones en este ejercicio 2001 por valor de más de 3.000 millones de pesetas, apostando por centros dinamizadores del turismo cultural por medio de la red de hospederías de Aragón, en la que destacan las obras en los Monasterios de Rueda y San Juan de la Peña.

La Comunidad aragonesa está a punto de ver resuelto uno de los conflictos más enquistados. Los bienes de las parroquias de la Franja oriental de Aragón, están cada vez más cerca de regresar a sus emplazamientos originales. La comisión encargada por el Vaticano para hacer efectiva la devolución de los bienes se constituyó hace una semana en Madrid. Este Gobierno ya ha dado los pasos precisos con el obispado de Barbastro-Monzón para adecuar el espacio museístico que acoja las piezas.

Se ha creado una empresa pública de promoción y gestión del turismo aragonés para poder adaptarnos con la suficiente celeridad a la realidad turística sobre la que debemos actuar.

La obligación moral de decir lo que se piensa o se siente es irrenunciable; “hay que tomar partido hasta mancharse”, como proclamaba en un grito descarnado CELAYA.

Y eso es lo que hemos hecho en todos los temas, Señorías. Especialmente en relación con el planteamiento y tramitación de la Ley del Plan Hidrológico Nacional. Y vamos a seguir haciéndolo, pues aunque la Ley esté aprobada, no ha concluido el camino en el uso de instrumentos democráticos en defensa de nuestras tesis y posturas.

Sin duda tenemos un problema. Y para él, como para tantos otros, cabe aplicar el principio de que los problemas en la democracia sólo se arreglan con más democracia.

La tramitación de la Ley del Plan Hidrológico Nacional ha seguido el ejemplo que, lamentablemente, anunció el Ministro de Agricultura, el del “paseo militar”.

Este proyecto, de llevarse a cabo, sería el que más transformaría y desequilibraría la realidad nacional. Tendría un periodo de ejecución, dado su presupuesto, de no menos de 20 años, e hipotecaría gravemente el futuro de Aragón.

Se ha querido despachar siguiendo el sistema más acelerado de tramitación parlamentaria conocido hasta ahora. La mayoría absoluta que controla las Cámaras impidió, incluso, que el proyecto de ley volviera a debatirse en el Congreso no aceptando ninguna enmienda en el Senado.

¡Ésta ha sido la voluntad de pacto y de debate del Gobierno central en la mayor obra pública que se ha planteado en la historia de nuestro país!

Se han encargado informes científicos para echarlos directamente a la papelera. Se ha intentado pactar con determinadas Comunidades Autónomas para dividirlas. Se nos acusa todos los días de insolidarios y se plantea esta ley con la fórmula del pensamiento único: el discrepante, en este caso Aragón, es sujeto de todas las acusaciones y, en muchas ocasiones, de insultos inaceptables.

La inexistencia de una auténtica Cámara de representación territorial en el Senado nos ha imposibilitado a los aragoneses, y al resto de las Comunidades Autónomas, poder explicar nuestra posición en el Parlamento, y por eso lo hemos tenido que hacer en la calle. Estos hechos refuerzan nuestro convencimiento en la urgencia que tiene para el funcionamiento armónico del país el disponer de una verdadera Cámara de representación territorial.

Poco o ningún caso se hizo también a nuestras alegaciones; construidas con rigor y seriedad, con fundamentos científicos de toda índole. Son de todos conocidas, hicimos un esfuerzo en difundirlas no sólo en los foros especializados, sino también a la ciudadanía aragonesa y del resto del país. Además, curiosamente sufrimos hasta censura en la difusión de una campaña institucional. Eso sí, hemos sido bombardeados por mensajes de todo tipo en todos los medios, que, ciertamente, de poco han servido, pues no han convencido a nadie.

Las alegaciones, de tenor similar a las del Gobierno de Aragón, conducidas a través de un importante medio de comunicación aragonés, a las que se adhirieron miles de aragoneses, tampoco fueron atendidas o consideradas. La misma suerte corrieron los esfuerzos de partidos políticos, sindicatos, organizaciones empresariales, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos.

En las diversas entrevistas con el Ministro, los debates públicos en algunos medios de comunicación, como el organizado por Heraldo de Aragón, no se pudo llegar a ningún acercamiento. La posición que siempre ha mantenido en estos meses el Ministerio de Medio Ambiente, debo manifestar que ha sido de inflexibilidad absoluta. Hasta tal punto que el propio Ministro llegó a pedir otro interlocutor, pues el Presidente de la Comunidad Autónoma no le era válido.

Durante este proceso hemos oído y visto de todo. Censura, prohibición de participar a funcionarios en congresos, insultos… Actos de soberbia e irresponsabilidad incluidos.

El Ministro de Medio Ambiente llegó a prohibir a una delegación de estas Cortes la visita a una desaladora balear. La desalación, conocen Sus Señorías, era una de las soluciones por nosotros apuntadas. El sainete terminó con el Partido popular en Aragón criticando la visita y el Ministro Matas como guía de lujo de la desaladora.

No merece la pena recordar éstas ni otras situaciones o descalificaciones. Seguro que alguien, alguna vez, recopila el conjunto de perlas cultivadas que nos han dedicado no sólo a los actuales responsables políticos, sino también a Aragón y a los aragoneses. Se ha intentado, sistemáticamente, silenciar la participación en importantísimas protestas ciudadanas con descalificaciones.

Un millón y medio de personas en Zaragoza, Barcelona, Madrid, Bruselas y el Delta del Ebro, además de otras innumerables protestas ciudadanas que se han manifestado sistemáticamente contra este Plan. El anecdotario llega al absurdo cuando se protesta incluso ante el Vaticano por una homilía dominical del obispo de Tortosa, en la que se pronunciaba en contra del trasvase del Ebro.

Quiero desmontar lo que se emplea como argumento central por parte del Gobierno de la nación: Son falsas las acusaciones de que cuestionar el trasvase del Ebro pone en peligro el Pacto del Agua.

Señorías, no hay ningún fondo europeo para Yesa, Biscarrués y Santa Liestra. El apoyo al abastecimiento de agua para Zaragoza se frustró al relacionarlo con Yesa. Les guste o no, sólo contamos con fondos estatales y el 50 por 100 del importe de las obras como aportación de los usuarios. La Unión Europea sólo aporta recursos para depuración, saneamiento y abastecimiento de poblaciones. ¿Cuántas veces habremos de repetirlo?

Quiero anunciar a Sus Señorías que en los próximos días un Consejo extraordinario de Gobierno aprobará la interposición de recurso de inconstitucionalidad contra la Ley del Plan Hidrológico Nacional.

Tenemos argumentos más que suficientes. Ya conoce la Cámara mi tesis política sobre el desequilibrio que existe entre la España del interior y la España periférica.

La regulación del trasvase del Ebro supone una violación de lo dispuesto en los artículos 131, 138 y 158 de la Constitución Española, en cuanto que ésta exige una actuación positiva de los poderes públicos dirigida a no incrementar el desequilibrio en el territorio español.

Las regulaciones de la Ley del trasvase del Ebro vulneran lo previsto en el artículo 35 de nuestro Estatuto de Autonomía. Impiden el ejercicio de la competencia de ordenación del territorio en su manifestación de formulación de una política global sobre Aragón.

No terminará aquí nuestra acción. En noviembre formalizaremos ante la Comisión Europea la denuncia que por incumplimiento del Derecho comunitario lleva a cabo la ley del Plan Hidrológico Nacional.

Ni falsos agravios comparativos ni oportunismo de Aragón como afirmó el Presidente AZNAR. La verdad es que lo aprobado ahora es contradictorio con los verdaderos intereses de España.

Les transmito mi convicción más profunda, y la del Gobierno de coalición que presido, que respecto al trasvase del Ebro, si los aragoneses mantienen la determinación que pudimos comprobar el pasado 8 de octubre y los meses siguientes, Aragón ganará este combate.

Como trabajo propio de la Comunidad, hemos puesto en marcha el Instituto Aragonés del Agua, que tiene como objetivo fundamental el reencuentro de todos los sectores relacionados con el agua en Aragón y la planificación de la política hídrica y la gestión de nuestras propias competencias.

En otros temas relacionados con el medio ambiente hemos impulsado también la ordenación de la gestión de los residuos sólidos urbanos y los planes de otros residuos peligrosos e industriales.

Tampoco nos hemos olvidado de la conservación de la biodiversidad y la propuesta de declaración de espacios para la RED NATURA 2000, que agrupa más de un millón trescientas mil hectáreas, ni de la educación y sensibilidad ambiental.

No cabe duda que, estrechamente ligada a los recursos hídricos disponibles y potenciales, se encuentran la actividad agraria y la industria agroalimentaria. Ambas, alcanzan en torno a los 600.000 millones de renta bruta en Aragón. Se entenderá nuestro afán en la lucha por el agua y por el derecho a aprovechar nuestros recursos en la propia cuenca.

Desde el punto de vista físico y económico hemos afianzado la expansión del regadío en 47.360 nuevas hectáreas, que supondrán la inversión de 75.000 millones de pesetas en el periodo 2000-2006. Y una gestión muy importante que se ha desarrollado desde los Departamentos de Agricultura y Medio Ambiente, el conseguir el archivo definitivo de la queja comunitaria sobre Monegros, que mantuvo paralizada la expansión de los regadíos en esa zona durante muchos años.

Además de la ampliación de regadíos, estamos desarrollando medidas de mejora de las explotaciones agrarias; de incorporación de jóvenes agricultores. Otras iniciativas son las de reforestación y de compensación de rentas a las explotaciones que adopten medios de producción más respetuosos con el medio ambiente.

Señorías, cierro el apunte de este apartado con una cita al desarrollo y fomento de energías renovables. El equilibrio territorial, el respeto medioambiental y el valor añadido que generan son algunas de las razones que soportan nuestra política energética. Exportamos el 50 por 100 de los 12.000 gigavatios/hora que producimos anualmente. El Plan de Evacuación de las Energías en Régimen Especial, eólica y en menor medida cogeneración, nos permite incorporar medios para sacar fuera la energía que producimos. En el año 2003 contaremos con 72 nuevos parques eólicos en las tres provincias y 31 nuevas plantas de cogeneración.

En materia de política social y de bienestar, otro de los grandes ejes de la coalición de Gobierno, me permitirán que señale las que considero de especial relieve.

Desde la formación del Gobierno de coalición hace dos años, habíamos observado que uno de los problemas más graves que tenía la Comunidad Autónoma era el de la vivienda protegida, que afectaba especialmente a las familias más jóvenes. Nos propusimos la construcción de 7.000 viviendas en los distintos regímenes de protección.

Para cumplir con tal fin hemos puesto en el mercado la mayor parte del suelo de patrimonio del Gobierno de Aragón. Esta decisión está permitiendo, entre otras, la construcción de más de 2.700 viviendas protegidas en Zaragoza y de 630 en Huesca. También se han calificado y propiciado ayudas para otras 2.048 de iniciativa privada y se ha facilitado la financiación de 1.513 viviendas de segunda mano.

A través del ISVA hemos recuperado la vivienda de promoción pública con las iniciativas llevadas a cabo en Teruel y otras localidades de nuestra Comunidad. A mitad de Legislatura, el objetivo está a punto de ser cumplido. Y se han dado los pasos necesarios para el futuro, agilizando los procesos de planeamiento y urbanización para el desarrollo de nuevos suelos y habilitando 1.200 millones para generar nuevo patrimonio público de suelo.

Además, la tres provincias han contado con casi 3.000 millones de ayudas para la adecuación de viviendas y edificios, generándose en estos dos años más de 12.000 actuaciones en viviendas rehabilitadas de cara a conseguir la mejora en la calidad de vida de nuestros ciudadanos.

En la línea anunciada de fortalecer la autonomía de Aragón, deseamos asumir el traspaso material de funciones y servicios del INSALUD, competencia que nos es propia. Estamos preparando a conciencia su traspaso material.

El hospital Royo Villanova se ha consolidado como el hospital general de la margen izquierda. Ha mejorado la atención especializada y ha aliviado la presión asistencial que experimentaban los otros dos grandes hospitales de Zaragoza.

Recientemente hemos aprobado la construcción de un centro sociosanitario en Ejea, para la atención de las Cinco Villas.

Era imprescindible para el Servicio Aragonés de Salud el traspaso, ya conseguido, de los nueve centros sanitarios dependientes hasta el año pasado de las Diputaciones Provinciales, que nos están permitiendo crear el núcleo del espacio sociosanitario que desarrolle el Plan de Atención a la Dependencia y el Plan de Salud Mental. Estamos remodelando y adaptando estos centros, configurando nuestra red sanitaria propia, de la que hay que destacar la creación de la unidad de media estancia para pacientes psiquiátricos en Zaragoza con una inversión de 650 millones de pesetas.

El mismo esfuerzo estamos haciendo en la Atención primaria. Téngase en cuenta que de los 112 Centros de Salud existentes en Aragón, más de la mitad han sido construidos por el Gobierno de Aragón. Hemos reformado 146 consultorios médicos locales.

Con el Plan de Atención a la Dependencia, en materia de mayores, residencias y centros de día, vamos a crear en el periodo 2001-2006, 2.000 nuevas plazas. A las que hay que sumar 1.500 más en colaboración con los ayuntamientos, y más de 1.000 de estancias diurnas.

En Zaragoza estamos desarrollando un plan especial metropolitano con cuatro residencias para asistidos en Torrero, Actur, Delicias y Oliver.

La atención domiciliaria y otras prestaciones de apoyo han crecido en estos dos años casi un 50 por 100.

Uno de los objetivos fundamentales para la seguridad de los ciudadanos, ante cualquier emergencia, era disponer de un medio rápido de transporte que pudiera actuar en cualquier parte del territorio en menos de 40 minutos. El helicóptero de emergencia medicalizado, que resuelve gran parte del problema, ha prestado más de 150 actuaciones en este primer año.

Quiero recordar que en la Comunidad Autónoma de Aragón se aprobó por unanimidad, y a propuesta de Izquierda Unida, la materialización de una deuda histórica y de justicia para con algunos de nuestros mayores. Me refiero a las ayudas a expresos y represaliados políticos de la guerra civil.

Hemos reformado la política de atención a menores, con acento en la prevención y las alternativas al internamiento.

Está prevista la construcción de un nuevo centro de reforma que responda a los requerimientos de la Ley de Responsabilidad Penal Juvenil. La aplicación de esta Ley nos ha supuesto este año un desembolso superior a los 300 millones de pesetas, de nuestros recursos, sin ningún tipo de apoyo del Gobierno central. Este ha sido un ejemplo escandaloso de la modificación de una transferencia sin dotación económica para poder ejercerla.

El Instituto aragonés de la mujer ha centrado sus actuaciones en la conciliación de la vida laboral y familiar y la prevención de los malos tratos. De especial importancia es el programa de atención a mujeres maltratadas, con la implantación de un servicio de atención continuada y las casas de acogida.

La educación es el más poderoso instrumento de transformación social, de igualdad de oportunidades para los ciudadanos y de lucha contra la marginación. Debe valorarse el enorme esfuerzo que el Gobierno está haciendo en este campo.

El Pacto por la Educación, reflejo de un amplio acuerdo de voluntades que delimita los objetivos que queremos en educación no universitaria para Aragón, está siendo cumplido con un ritmo de aplicación razonable.

Se ha producido el relevo, a petición propia, de la anterior titular del Departamento, María Luisa ALEJOS-PITA, a la que quiero manifestar una vez más mi agradecimiento por la labor desempeñada.

El objetivo que tenemos en la educación es la mejora de su calidad. Para cumplirlo contamos con el principal activo: nuestros docentes.

De poco valen las mejores infraestructuras si falta la cualificación del profesorado. Son los profesores, los buenos profesores, los que harán posible cualquier planteamiento original o innovador de la educación.

Si bien la educación no puede ser entendida como un gasto social, sin más, estamos haciendo prioritaria la inversión en esta materia, centrando en ella el esfuerzo de transformación social.

Tenemos más profesores y menos alumnos por profesor. Hemos incrementado en los dos últimos cursos el cupo de profesores en más de 700 efectivos y hemos mejorado su estabilidad y sus condiciones retributivas. Esto nos va a permitir, sin duda, una mejora en la calidad.

Se han beneficiado ya de la introducción de las nuevas tecnologías en la escuela 20.000 alumnos en el curso pasado, y este curso llegaremos a 32.000. Hemos adelantado la enseñanza de idiomas a partir de los 4 años, en el caso de la primera lengua extranjera, y a los 10 en el caso de la segunda, y somos pioneros en el diseño y puesta en práctica de un programa de acogida y atención al alumno inmigrante.

Mediante convenios con las comarcas y mancomunidades estamos diseñando una red pública de escuelas infantiles para mejorar la atención educativa en el tramo de 0 a 3 años, favoreciendo así el asentamiento de la población y facilitando el desarrollo profesional de la mujer.

El curso pasado arrancó el programa de gratuidad de libros de texto, beneficiando a todos los alumnos que tenían que ser transportados. Este año además, se extiende a todos los de 1º y 2º de Primaria de centros sostenidos con fondos públicos, alcanzando ya la medida a más de 20.000 alumnos.

La Comunidad está haciendo un gran esfuerzo en la enseñanza universitaria.

Fijamos en 1999, por ley, la financiación de la Universidad para toda esta Legislatura, con un sustancial incremento de recursos. Sólo en lo que a la transferencia básica se refiere, hemos pasado de once mil millones a más de quince mil en dos ejercicios económicos. Supone un incremento de un 40 por 100.

Estas Cortes propusieron en abril, por unanimidad, el modelo de educación superior que queremos para Aragón. Con las líneas en él establecidas el Gobierno ya ha redactado el Libro blanco de la Universidad de Zaragoza.

Además del esfuerzo en señalar el itinerario que queremos seguir no hemos estado parados. Uno de los objetivos que nos hemos propuesto en la Universidad de Zaragoza es su descentralización, para convertirla en la Universidad de Aragón.

Con esta finalidad hemos aprobado la implantación de siete nuevas titulaciones en estos dos años:

—Licenciado en Ciencias del Trabajo, e Ingeniero Técnico en Informática de Gestión en Teruel.

—Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, Ingeniero Agrónomo y Diplomado en Nutrición Humana y Dietética en Huesca.

—Ingeniero Técnico en Diseño Industrial y Licenciado en Psicopedagogía en Zaragoza.

También las infraestructuras universitarias han avanzado mucho. El Gobierno ha venido apoyando con gran esfuerzo económico la ejecución de obra y equipamientos necesarios para la modernización de la Universidad de Zaragoza. En este sentido se ha finalizado y entregado el edificio B del Campus del Actur, se encuentran ya prácticamente concluidas la Escuela Universitaria Politécnica de Huesca y la planta piloto de Ciencia y Tecnología de los Alimentos.

Actualmente están en realización las obras para una nueva sede de la Escuela Universitaria de Ciencias Empresariales, la nueva Biblioteca de Humanidades y el Hospital Clínico Veterinario. Todo este importante esfuerzo de modernización se realiza con una inversión total de 7.684 millones de pesetas, de los que ya están librados 6.280.

Una de las grandes preocupaciones que hemos tenido en Europa este año pasado ha sido la de la seguridad alimentaria. La Encefalopatía Espongiforme Bobina, la Fiebre Aftosa, la Peste porcina clásica e incluso la Lengua Azul, han azotado todo el continente europeo y a casi todas las Comunidades Autónomas. Afortunadamente no han tenido ninguna incidencia en nuestras cabañas ganaderas.

A pesar de la buena situación sanitaria de nuestra ganadería y de este sector estamos poniendo en marcha una agencia para la seguridad alimentaria que tendrá como objetivo garantizar en todo momento la calidad y seguridad para nuestros ciudadanos.

La economía aragonesa prosigue en una senda adecuada de crecimiento, superior a la media nacional en el año 2000. Los fundamentos de nuestra estructura económica siguen siendo favorables en términos de competitividad y empleo.

Los datos disponibles ponen de manifiesto que se han creado más de 30.000 empleos desde el comienzo de la presente Legislatura. El aumento de la actividad ha sido significativo y el paro se ha reducido, siendo en el mes de agosto el 6,24 por 100 de la población activa, la segunda más baja de las Comunidades Autónomas. Con datos cerrados en el año 1996 teníamos 72.330 parados, un 15,3 por 100 de paro. En el año 2000: 35.870, un 7,24.

En el primer semestre del año 2001 se han creado unos 7.000 nuevos puestos de trabajo, de los que aproximadamente 1.000 han sido subvencionados por el Instituto Aragonés de Empleo. Este dato adquiere mayor relevancia si tenemos en cuenta que los beneficiarios de las ayudas son los colectivos con mayores dificultades de inserción: por poner sólo un ejemplo, tres de cada cuatro contratos estables subvencionados este año han sido de mujeres.

La política de empleo es una parte del cumplimiento del Acuerdo Económico y Social para el Progreso de Aragón. Durante los años 2001-2003 nos hemos comprometido a desarrollar políticas socioeconómicas consensuadas con los agentes sociales. Valoramos muy positivamente el grado de cumplimiento y quisiera destacar algunos aspectos.

Han culminado ya las negociaciones con los agentes sociales para la creación del Instituto Aragonés de Seguridad y Salud Laboral; se está trabajando en la regulación de los nuevos yacimientos de empleo.

En política de inmigración hemos tomado decisiones importantes: el recurso ante el Tribunal Constitucional de la Ley de extranjería o la creación tanto del Foro de la Inmigración como de la Comisión interdepartamental encargada de impulsar y coordinar las actuaciones de nuestra competencia.

El Plan integral de la inmigración, partiendo de reconocer la ciudadanía e igualdad de quienes viven y trabajan en Aragón, prevé medidas en todos los ámbitos de la política económica y social.

Sin adelantarme todavía a su concreción final, sí puede señalarse que pondremos especial énfasis en acciones educativas y formativas tanto para niños como adultos; en garantizar la igualdad de acceso a la vivienda y a la asistencia sanitaria; en atender las problemáticas específicas de las mujeres inmigrantes; y, en materia de Trabajo, en la lucha contra las “mafias” que abusan de trabajadores temporeros.

Otro de los vectores del Acuerdo Económico y Social es la mejora de la capacidad productiva de la economía aragonesa. Como es sabido, la industria desempeña un papel crucial en el desarrollo económico de Aragón. A nadie se le escapa la importancia del sector del automóvil.

Pues bien, debo destacar el éxito alcanzado por OPEL España al lograr la pasada primavera la producción de un nuevo modelo, para el que las inversiones han empezado y cuya fabricación comenzará a principios de 2003. Este éxito no hubiera sido posible sin el apoyo decidido del Gobierno de Aragón conjuntamente con el Gobierno central.

Seguimos con especial atención el desarrollo de los acontecimientos sobre una posible reestructuración de la compañía. Estamos en contacto permanente con la dirección de OPEL. En ese sentido, la experiencia y las nuevas inversiones previstas nos hacen albergar esperanzas de cara al futuro.

Con ser muy importante, el sector del automóvil no es el único motor de nuestra economía y el Gobierno está trabajando para diversificar el tejido industrial impulsando nuevas actividades en otros sectores, tanto en el Valle del Ebro como en el resto del territorio. La política de promoción económica e implantación empresarial va cosechando importantes frutos, como en Tarazona o Andorra por citar proyectos particularmente significativos por su impacto sectorial y local.

Para el apoyo a la inversión y creación de empleo con fines territoriales, el Gobierno de Aragón destina en el bienio 2000-2001, 840 millones de pesetas en subvenciones para un volumen de inversión de 5.800 millones, que permiten la creación de empleo industrial en el medio rural. Por su parte, el Instituto Aragonés de Fomento dedica este año más de 650 millones al apoyo a iniciativas empresariales.

Pero no basta con el apoyo a la inversión si no se cuenta con infraestructuras. En esta línea, hemos abordado el primer Plan para la implantación industrial de Aragón 2001-2004, que provee de suelo a cincuenta y ocho municipios con 7.430 millones de inversión.

También hemos promovido directamente inversiones con objeto de crear riqueza: Dinópolis es una magnífica realidad en Teruel, Walqa se consolida con fuerza en Huesca, se han iniciado las obras del Parque Tecnológico, y PLAZA avanza con paso seguro en Zaragoza.

En colaboración con Ibercaja hemos creado la primera empresa nacional del sector de la nieve, montaña y deportes, para liderar el mercado nacional y competir con el europeo, con una larga oferta de ocio recreativo, cultural y medioambiental. Se han agrupado cinco de las siete estaciones de esquí aragonesas: Formigal, Panticosa, Javalambre, Cerler y Valdelinares.

En este último año, las Cortes han aprobado por amplísima mayoría una reforma de la Ley de Cajas presentada por el Gobierno. Esto ha sido una vez más fruto del diálogo, tal y como me comprometí en el Discurso de Investidura.

Y ese importante consenso para el futuro ha dado también resultados materiales inmediatos: por vez primera el Gobierno de Aragón ha aprobado unas Directrices para la obra social y cultural de las cajas de ahorro con el objetivo de hacer confluir los fines de éstas con los intereses generales de la sociedad, y han iniciado un camino de colaboración directa con el Gobierno de Aragón que, sólo en materia de obra social, supera este año los 1.000 millones de pesetas.

Un hito importante del año del que estamos haciendo balance ha sido la negociación del acuerdo de financiación autonómica. Las Cortes dieron un mandato negociador al Gobierno y consideramos que lo hemos cumplido ampliamente. Los márgenes de negociación han sido difíciles, pero el Gobierno de Aragón ha sabido negociar con suficientes dosis de firmeza y flexibilidad.

Somos conscientes de que no estamos ante el modelo definitivo y hay algunos aspectos que no nos gustan; pero hemos actuado con responsabilidad y en beneficio de los ciudadanos aragoneses. La responsabilidad la hemos ejercido evitando el peor escenario posible: el del no acuerdo. Esto hubiera significado un estrangulamiento financiero de la Comunidad Autónoma, en perjuicio de la calidad de los servicios públicos que son de nuestra competencia.

La firmeza ha sido necesaria para rechazar de plano la primera propuesta que de forma clara, y no quiero pensar que deliberada, perjudicaba a Aragón. El incremento final de recursos no nos satisface plenamente, pero no es ocioso recordar que en el anterior modelo el incremento de recursos fue nulo.

También recoge el nuevo sistema de financiación una propuesta reiterada del Gobierno de Aragón. Una amplia cesta de impuestos aumenta nuestra autonomía financiera, de manera que en adelante, más del 70 por 100 de los ingresos de la Comunidad autónoma provendrán de los impuestos que pagan los aragoneses.

Finalmente, y a propuesta nuestra, se introdujo en el sistema un nuevo fondo destinado a paliar la escasa densidad de población, consiguiendo por primera vez que se reconozca con claridad la singularidad de las regiones despobladas.

La firma del nuevo sistema de financiación no completa aún la Hacienda de Aragón. El artículo 48 del Estatuto debe cumplirse y para darle contenido vamos a plantear su concreción en la Comisión Mixta que ha de suscribir el Acuerdo de financiación alcanzado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera del pasado 27 de julio.

Señoras y señores diputados: Hace más de dos años, la mayoría de estas Cortes me encomendó la tarea de formar Gobierno, y pusimos en marcha una coalición entre el Partido socialista y el Partido aragonés.

La labor desarrollada es positiva para la Comunidad Autónoma de Aragón. La coalición está funcionando muy correctamente desde el punto de vista del entendimiento político de los dos partidos y de la eficacia en la gestión.

Quiero agradecer el apoyo que el Gobierno recibe de esta Cámara. Especialmente de los Grupos parlamentarios del Partido socialista y del Partido aragonés. También agradezco el apoyo del diputado de Izquierda Unida que respaldó mi investidura.

Esta coalición de gobierno era considerada por muchos de funcionamiento difícil. Algunos incluso la acusaron de estar constituida contra natura. Este es el momento para recordarles a los más pesimistas, después de dos años de experiencia de gobierno cuál hubiera sido el resultado de la otra hipótesis de mayoría en esta Cámara, especialmente ante el mayor problema que tenemos planteado en Aragón: el trasvase del Ebro.

El Gobierno mantiene vivos y activos los objetivos del Pacto por Aragón que firmamos hace dos años con los dos ejes fundamentales que nos animan: un profundo aragonesismo y una gran preocupación por lo social.

Celebraremos en el año 2002 los 20 años del Estatuto de Autonomía de Aragón. Éste será el momento oportuno para profundizar en él y conseguir su total cumplimiento y aplicación.

Quiero transmitirles que es importante que confiemos en la capacidad de nuestro pueblo. Como decía COSTA, debemos terminar de una vez por todas con la nostalgia y cerrar definitivamente los viejos sepulcros. Hemos de superar nuestros complejos y nostalgias, no tanto para olvidar nuestro extraordinario pasado, como para levantar las anclas, para recuperar la moral, la fe y la confianza en nosotros mismos. Para asumir plenamente los condicionantes del pasado y del presente. Debemos saber apreciar y valorar nuestras capacidades, nuestros recursos y fortalezas.

Sin duda, nuestra gente es el mayor activo de los que disponemos. Ese pueblo que algunos consideraban adormecido o mortecino y que nos ha sorprendido a todos por su reacción, por su vitalidad, por su ambición y por su combatividad.

Ese pueblo que ha salido a las calles, a las plazas de nuestras ciudades y de nuestros pueblos, a las carreteras de toda Europa, porque tiene fe en su futuro, porque no se resigna. Ese pueblo con un comportamiento siempre cívico, responsable y adulto.

La actitud de nuestra gente es el mayor acicate para la acción política, tanto para quienes gobernamos como para la oposición parlamentaria, así como para el conjunto de la sociedad.

Todos tenemos como objetivo construir un espacio autonómico sólido, moderno, abierto y con más oportunidades de progreso, con el objetivo de invertir la tendencia de Aragón en los dos últimos siglos. Se trata de recuperar la vitalidad que ya tuvo nuestra sociedad cuando fue grande, cuando fue uno de los ejes fundamentales de la historia europea.

A esa gente que hemos visto manifestarse y nos hemos sentido orgullosos de pertenecer a este pueblo. Que grita Aragón y se emociona con su bandera, con ellos tenemos un compromiso ineludible, una gran responsabilidad, una obligación imperativa.

A esa gente sencilla de trabajadores de la ciudad y de los pueblos, a esos emprendedores que se han comprometido con los problemas de Aragón.

A esos hombres y mujeres, jóvenes y mayores. A esa gente del 8 de octubre, que ya es un día para nuestra historia, que salen a la calle y que también miran hacia esta Cámara y hacia este Gobierno: no podemos defraudarles.

Muchas gracias, Señor Presidente.


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