DEBATE DE INVESTIDURA. INTERVENCIÓN DEL CANDIDATO DEL GG. PP. SOCIALISTA, MARCELINO IGLESIAS RICOU, A LA PRESIDENCIA DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE ARAGÓN

2 DE JULIO DE 2003

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Señor Presidente,

Señoras Diputadas,

Señores Diputados:

Comparezco ante Sus Señorías para solicitar su confianza con el fin de formar el Gobierno de Aragón para la Legislatura que ahora comienza.

Y lo hago con la convicción personal, y con la ilusión, de seguir dirigiendo un proyecto político para Aragón que profundice en el impulso que iniciamos hace cuatro años, y que ha recibido el apoyo de los aragoneses.

Estas Cortes son el reflejo de la voluntad expresada por la sociedad aragonesa en las urnas el pasado 25 de mayo. Cada partido político tuvo la oportunidad de proponer su programa y su balance de gestión. Ahora nos corresponde la tarea de formar un Gobierno coherente con los resultados electorales.

En primer lugar, quiero agradecer el apoyo y la confianza de los aragoneses. Con su voto han refrendado una acción de gobierno que considero ha sido muy positiva para Aragón, y nos han dado la oportunidad de continuar nuestro proyecto político.

También quiero manifestar mi agradecimiento al Partido Socialista, cuya candidatura encabecé en estas últimas elecciones, y al Grupo Parlamentario del Partido Aragonés y a su Presidente. Gracias a estos apoyos puedo presentar ante este Pleno el programa político de un Gobierno de coalición entre ambos partidos.

Considero que ésta es la opción que garantiza la mayor estabilidad política para los próximos cuatro años en Aragón.

Durante los últimos meses he venido pidiendo a los electores un respaldo político suficiente para continuar y consolidar los proyectos emprendidos en la Legislatura recientemente concluida.

Una estabilidad que he pedido a lo largo de la campaña electoral para consolidar los proyectos iniciados en la pasada Legislatura. Así podremos romper la inestabilidad que nos situaba en una inercia de cambio permanente en nuestra Comunidad, causa de debilidad y de escaso peso político de Aragón en el conjunto del Estado.

Estoy satisfecho del funcionamiento de la coalición con el Partido Aragonés en los últimos años.

Esta coalición de gobierno ha culminado, prácticamente, el traspaso de las más importantes competencias previstas en el vigente Estatuto de Autonomía. Ha dedicado sus esfuerzos a la defensa de los intereses generales de Aragón; especialmente frente a la agresión que supone el pretendido trasvase del Ebro. Y ha puesto en pie políticas de progreso para crear empleo y mejorar nuestra educación, nuestro servicio público de salud y la atención a los más desfavorecidos.

Es para mí de suma importancia dar una continuidad al camino emprendido. Extraer todas las posibilidades que se derivan de esta mayoría que ha recibido el respaldo en las urnas.

Las dos fuerzas, PSOE y PAR, que han suscrito el acuerdo de coalición para esta próxima Legislatura, han obtenido en conjunto 65.000 votos y 5 puntos más que en 1999. Esto se ha traducido en una mayoría absoluta en estas Cortes.

Una mayoría que significa una confianza que esperamos no defraudar, por lo que me comprometo, si recibo su apoyo, a trabajar intensamente por el progreso de esta tierra y de sus gentes.

Aragón se encuentra en un momento de extraordinarias oportunidades en el inicio de este nuevo siglo.

Por primera vez en la reciente historia, nuestra Comunidad está superando el bloqueo histórico en el que nos encontrábamos instalados desde el siglo XIX. El desarrollo económico, fruto de la revolución industrial, trajo el crecimiento de determinados territorios, generalmente periféricos, que disponían de materias primas, recursos humanos y, sobre todo, medios de transporte. Aragón, que no contaba con algunas de estas condiciones, inició un periodo de declive económico y demográfico.

La sociedad aragonesa debe iniciar este nuevo siglo con optimismo, como una etapa de grandes oportunidades que hemos iniciado ya, y que tiene que aprovechar plenamente. Para conseguirlo, necesitamos incrementar la confianza en nosotros mismos. Necesitamos superar algunos de nuestros complejos, y esa tendencia tradicional al pesimismo y a la depresión que durante demasiado tiempo nos ha bloqueado.

La Constitución española y el Estatuto de Autonomía han supuesto un punto de inflexión en este devenir histórico. La autonomía política nos ha dado la posibilidad de resolver nuestros problemas, de decidir nuestras prioridades, de mejorar los servicios públicos y, sobre todo, de incrementar la confianza en nosotros mismos.

El momento actual nos permite ser optimistas. Contamos con las herramientas adecuadas para crecer: autogobierno, infraestructuras, espacio físico, agua y una ubicación geoestratégica óptima. Estamos recuperado centralidad en el noreste de España. Las empresas se instalan con más facilidad en nuestro territorio. Por primera vez, nuestra población aumenta y ya son más de 50.000 los que han venido a trabajar con nosotros.

Cumpliremos en diciembre 25 años desde la aprobación de la Constitución española. Y, ya hemos cumplido 20 desde la aprobación de nuestro Estatuto de Autonomía.

Los ciudadanos valoramos el éxito del extraordinario proceso de descentralización política que ha supuesto configurar las nuevas Comunidades Autónomas. El principio de autogobierno y proximidad ha permitido profundizar en la libertad, el progreso social, el bienestar y la pluralidad.

Un proceso apasionante de descentralización autonómica que coincide con el reto de la construcción de la Unión Europea y su ampliación a 25 Estados.

Creemos que hay que dar un protagonismo más relevante a las instituciones autonómicas en la España plural que diseña la Constitución. Es necesario un nuevo Senado que opere como Cámara efectiva de representación, participación e integración de las Comunidades Autónomas en el Estado. Es necesario establecer un foro de diálogo institucional permanente entre el Presidente del Gobierno de España y los Presidentes Autonómicos. Y, es especialmente urgente articular mecanismos eficaces de participación de los gobiernos autónomos en la formación de la voluntad del Estado en las instituciones europeas.

El nuevo Gobierno de Aragón adquirirá, como primer compromiso, redoblar la oposición que hemos mantenido durante los tres últimos años contra el trasvase del Ebro.

Ninguna otra política ha suscitado en los últimos veinte años tal grado de consenso social y político para aglutinar a la inmensa mayoría de nuestra sociedad.

No han sido sólo las reiteradas movilizaciones que, sin descanso, han protagonizado los aragoneses dentro y fuera de nuestra propia tierra; han sido, de forma muy significativa, los resultados electorales del pasado 25 de mayo los que han hablado de forma incontrovertida sobre esta cuestión tan medular en la política aragonesa.

Continuaremos tomando todas las medidas políticas a nuestro alcance, y utilizando todos los instrumentos jurídicos posibles en nuestro Estado de Derecho para hacer inviable un trasvase que cada vez cuenta con menos adeptos en España y en Europa.

Asistimos al paradigma de un modelo insostenible de desarrollo que profundiza en los desequilibrios territoriales en los que Aragón ha sido siempre perjudicado.

Los aragoneses no nos resignaremos a ser el precio político a pagar por el Gobierno Central a cambio de profundizar en el desequilibrio a favor de las Comunidades más desarrolladas, con el objetivo de consolidar hipotéticas mayorías políticas en el arco mediterráneo y en las zonas más pobladas de España. Creemos que tenemos el aval de la razón sustentado en argumentos científicos, técnicos y políticos.

Hemos aportado fórmulas que permiten resolver con mayor eficiencia y a menor coste las situaciones de déficit hídrico en el Levante sin hipotecar nuestro desarrollo y sin poner en cuestión principios básicos para nosotros, como son el de unidad de cuenca y los recogidos en la Directiva Marco del Agua. Aragón no puede estar de acuerdo en que no se le considere afectado, y se le niegue, incluso, el acceso a la información de los estudios de impacto ambiental.

A la vez, la sociedad aragonesa nos exige diálogo, negociación y acuerdos en relación con el aprovechamiento del agua para nuestro futuro. Vamos a atender este objetivo político y esta reivindicación social huyendo de la inflexibilidad y el fundamentalismo.

Por eso, seguiremos defendiendo el aprovechamiento de nuestros ríos y su regulación como única garantía frente al expolio del trasvase. Buscaremos puntos de encuentro y acuerdo en el seno de la Comisión del Agua de Aragón.

Presentaremos ante esta Cámara las Bases para la política del agua en Aragón, concebidas como un instrumento propio de planificación hídrica.

Consideramos al Pacto del Agua un acuerdo válido en sus ejes fundamentales. Adecuaremos sus previsiones a las necesidades de la sociedad aragonesa, respetando los derechos de todos los afectados. Propiciaremos una interpretación del mismo que haga posible el entendimiento entre el llano y la montaña, evitando cualquier actuación que suponga la inundación de pueblos habitados.

En relación con el embalse de Yesa defendemos la urgente realización de las obras actualmente paralizadas. En cuanto al volumen de agua a regular, sostendremos una posición elástica que permita resolver las expectativas de riego en Bardenas y de abastecimiento de agua de calidad a la ciudad de Zaragoza y su entorno, y que posibilite una aproximación de las posiciones entre los intereses de los usuarios y de los afectados.

Las nuevas competencias en materia de servicios sociales, educación, salud y empleo, han permitido contar con poderosas herramientas para consolidar el Estado de Bienestar en Aragón.

Vamos a hacer una apuesta especial por los derechos sociales de los aragoneses de manera que un reto fundamental para el nuevo Gobierno de Aragón será combatir la desagregación, la desigualdad y los riesgos de exclusión y fractura social.

Nos proponemos modernizar, ampliar y mejorar la red pública de servicios sociales, sanitarios y educativos.

Entre nuestras prioridades: la familia, con una política activa de incorporación de la mujer al mundo del trabajo, y mejor calidad de vida para las personas mayores y discapacitadas. Un compromiso nítido con la integración social de los inmigrantes. Una mayor calidad de los servicios sanitarios, ampliando su alcance y oferta. Una mejora de los derechos de los ciudadanos en relación con esos servicios sanitarios, y un catálogo exhaustivo de acciones sobre grupos poblacionales con problemas de salud.

Conseguida la unificación de las diferentes redes sanitarias existentes en Aragón en una sola, vamos a consolidar un modelo de carácter público, universal y de calidad. Todo ello, con un conjunto de medidas que, por un lado, aborden la reforma y modernización tecnológica de nuestros hospitales y centros sanitarios y, por otro, mejoren la asistencia sanitaria y la calidad de vida.

Cumpliremos el compromiso recientemente adquirido de plazos en la atención quirúrgica para disminuir las listas de espera. La mejora del sistema de urgencias y emergencias reducirá los factores de riesgo de muertes prematuras. Mejoraremos la información que el usuario necesita para decidir sobre su enfermedad. Es necesario, también, reducir el tiempo de respuesta ante la atención de asistencia, y estableceremos nuevas prestaciones, incorporando la atención buco-dental gratuita hasta los 16 años, estudiando la incorporación al sistema de otras terapias complementarias.

Señorías, nuestro acuerdo de gobierno comprende hacer un esfuerzo especial en el área de Servicios Sociales.

Nuestras políticas se fundamentarán en la universalidad de las prestaciones y en el trazado de itinerarios personales, procurando el desarrollo de las máximas posibilidades de reinserción y autonomía posibles.

Con carácter inmediato presentaremos un nuevo proyecto de Ley de Servicios Sociales estableciendo el acceso a dichos servicios como un derecho de todos.

Duplicaremos la cobertura actual de los programas de ayuda a domicilio, para lo que se establecerá un sistema progresivo de precios públicos.

Promoveremos el arraigo socio familiar de los mayores, incrementando los servicios de teleasistencia y los centros de día, así como el apoyo social y psicológico, mediante programas específicos, a las personas cuidadoras. Las plazas residenciales aumentarán de manera que permitan cubrir las necesidades de las personas mayores en situación de gran dependencia.

El nuevo Gobierno de Aragón sabrá conjugar lo que la educación supone como derecho individual, servicio público y proyecto colectivo.

Estamos convencidos de que la educación es un instrumento de desarrollo personal a lo largo de toda la vida, contribuyendo a la formación de ciudadanos responsables, conscientes de sus derechos y obligaciones.

Las sociedades democráticamente más maduras y tecnológicamente más avanzadas son aquellas que tienen un sistema educativo de calidad. Un sistema educativo participativo, en el que profesores, padres y alumnos intervienen directamente en la gestión.

Somos conscientes de que, a pesar de los logros conseguidos estos últimos años, nos quedan nuevos retos pendientes. Entre ellos, conseguir una total universalización de la educación, la conciliación de los horarios familiares y laborales, y la generalización de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

El Gobierno que pretendo formar se compromete a que todos los aragoneses dispongan de una plaza escolar desde los primeros años, y que puedan continuar estudiando a lo largo de toda la vida. Ampliaremos el número de plazas de 0 a 3 años en colaboración con los ayuntamientos y el número de ciclos formativos en formación profesional, así como la oferta de enseñanzas dirigidas a la población adulta.

Todos los niños aragoneses, cuando termine la Legislatura, dispondrán de libros de texto gratuitos en las enseñanzas obligatorias impartidas en centros sostenidos con fondos públicos.

Garantizaremos el acceso rápido y seguro a internet en los centros educativos, pudiendo utilizar ordenadores en todas las aulas, y promoviendo la utilización de las tecnologías de la información como herramienta de aprendizaje.

Haremos especial hincapié en el estudio de idiomas extranjeros, iniciando el proceso desde los 3 años y cursando un segundo idioma desde los 10, potenciando significativamente los centros públicos bilingües.

 

Para facilitar el acceso a una vivienda digna para todos, profundizaremos en el impulso ya iniciado, como objetivo prioritario de las políticas públicas del Gobierno.

Nos dirigiremos a aquellos colectivos con menor capacidad adquisitiva, articulando medidas legales para disponer de suelo destinado a viviendas protegidas.

Nos comprometemos a construir 12.000 nuevas viviendas de protección pública colaborando con los ayuntamientos y administraciones titulares de suelo. Un porcentaje de las mismas las dedicaremos a jóvenes en régimen de alquiler.

Regularemos, legalmente, los mecanismos de adjudicación, para garantizar el acceso a este tipo de viviendas de forma transparente y en condiciones de igualdad para todos.

Incorporaremos la igualdad de mujeres y hombres como objetivo de todas las políticas que pongamos en marcha desde el Gobierno de Aragón. Trabajaremos por una coeducación real desde los primeros años de la enseñanza, incorporando la igualdad como valor y conocimiento de alumnos y alumnas en todos los ciclos, en las actividades extraescolares y de tiempo libre.

De forma específica combatiremos la violencia de género y su prevención, para lo que elaboraremos una ley integral que se debata en estas Cortes.

La economía es la base sobre la que se asienta la prosperidad de los ciudadanos y la necesaria atención de las personas desfavorecidas.

El crecimiento económico es el camino para recuperar la población e incrementar nuestro peso relativo en el conjunto de España.

En la Legislatura que hemos concluido el crecimiento económico de Aragón ha sido igual que la media española, mientras que en los cuatro años anteriores fue de un punto menos por año.

Los signos de recuperación de la economía aragonesa, aunque pendientes de la evolución de la economía internacional, nos sitúan ahora en una tasa de crecimiento del 2,4 por 100 por encima de la media española y europea. El crecimiento económico ha permitido la creación de 35.000 nuevos empleos, con una tasa de paro que está cinco puntos por debajo de la española, entre las tres Comunidades Autónomas mejor situadas. Y lo que es más importante, hemos logrado invertir la tendencia demográfica, siendo una de las pocas Comunidades Autónomas del interior cuya población ha crecido en los últimos años.

No obstante, el despoblamiento de buena parte de nuestro territorio exige perseverar en las medidas contempladas en el Plan Integral de Política Demográfica, impulsando el apoyo a la familia, y muy especialmente, la conciliación del trabajo con la vida familiar mediante la dotación de servicios públicos y la mejora de las oportunidades de empleo en el medio rural.

El flujo de trabajadores inmigrantes debe ser contemplado asimismo como un factor positivo para el desarrollo demográfico y económico de nuestra Comunidad. El Gobierno ha impulsado un Plan Integral para la Inmigración generalizando el acceso de la población inmigrante a todos los servicios públicos normalizados en condiciones de igualdad, desde la educación a la salud, desde la vivienda a los servicios sociales.

Defenderemos una dimensión adecuada del contingente anual de inmigrantes, con arreglo a las necesidades y posibilidades de nuestro sistema productivo, facilitando su formación e integración laboral regular, y actuando contra las redes de explotación de estos trabajadores. Me propongo, asimismo, generalizar los programas de apredizaje del castellano y promover acciones de sensibilización para la prevención de la xenofobia y del razismo.

Nuestra economía va a ver ampliados sus horizontes en la nueva Unión Europea, en un mercado con 400 millones de consumidores, pero también se ha de enfrentar al desafío de competir con nuevos países con tradición agrícola e industrial.

Estas circunstancias reafirman la necesidad de elevar la competitividad de nuestras empresas. Para ello, vamos a apostar por un impulso decidido al desarrollo científico y tecnológico con objeto de modernizar las estructuras económicas para crear empleo estable y de calidad.

Promoveremos políticas que favorezcan la formación y adaptabilidad de los trabajadores, la innovación tecnológica y la conformación de un clima social de diálogo y negociación que facilite el éxito de nuestras empresas.

Continuaremos el impulso a la diversificación de nuestro tejido productivo, consolidando un sector industrial en los nuevos segmentos de mercado. La apuesta estratégica por la logística, ya iniciada, se verá complementada con el desarrollo del sector de los servicios avanzados, fundamento del crecimiento de la productividad y del empleo.

Como objetivo prioritario de la política de empleo trabajaremos para evitar la exclusión social de aquellos grupos de ciudadanos que encuentran mayores dificultades para incorporarse al mercado de trabajo: mujeres, jóvenes, personas sin cualificación, discapacitados y mayores de 50 años.

Las políticas de empleo las enmarcaremos en un Pacto Social que renovaremos con los agentes sociales, sindicatos y empresarios, continuando la tradición de diálogo y de cooperación existentes en nuestra Comunidad Autónoma.

Un factor esencial de la calidad del empleo es su estabilidad. La temporalidad no sólo afecta gravemente a las expectativas de futuro de los trabajadores, sino a las posibilidades de crecimiento de las empresas aragonesas.

Por ello, fomentaremos la contratación estable incentivando la transformación de contratos temporales en indefinidos y adoptando las medidas necesarias para evitar la contratación temporal injustificada.

La calidad en el empleo exige también la mejora de la seguridad y salud laboral de los trabajadores. A tal efecto intensificaremos las acciones formativas en materia de prevención de riesgos laborales, adaptándolas a las nuevas tecnologías y a los cambios en los sistemas productivos y promoveremos una mayor implicación de los empresarios en la gestión preventiva mediante la adopción de procedimientos objetivos de evaluación.

El nuevo Gobierno de Aragón será consciente de que la iniciativa empresarial, es decir, la capacidad emprendedora de los aragoneses, es el motor del desarrollo económico. Promoveremos un marco de estabilidad y un decidido apoyo a las inversiones generadoras de empleo. Estamos convencidos de que el crecimiento de Aragón pasa, también, por la iniciativa de los trabajadores autónomos, las microempresas y las PYMES.

Nuestro apoyo a las empresas aragonesas debe ser compatible con una vigorosa política de implantación industrial que consiga atraer a Aragón inversiones foráneas.

Contamos con todos los ingredientes necesarios: mano de obra cualificada, situación geográfica privilegiada y recursos tecnológicos de primer nivel.

Constituiremos una sociedad de capital riesgo y servicios financieros que canalice el ahorro hacia inversiones de desarrollo económico en Aragón, en colaboración con las Cajas de Ahorro aragonesas y con el sector privado.

Completaremos el Plan de polígonos industriales, impulsando la extensión a todo el territorio de infraestructuras de suministros como agua, electricidad, gas y telecomunicaciones.

El Fondo de inversiones de Teruel y el Plan de desarrollo de las cuencas mineras lo orientaremos a inversiones que sienten las bases de un desarrollo económico sostenido y utilicen recursos endógenos y que creen puestos de trabajo.

El turismo, dado el peso específico tan importante que tiene en la estructura económica aragonesa, contará con una atención especial.

La industria del ocio no es sólo una de las de mayor futuro, sino que además genera oportunidades precisamente en aquellas comarcas y territorios en los que la industria tradicional no ha podido desarrollarse.

El sector de la nieve es un motor muy importante para crear empleo y contribuir al equilibrio territorial.

Y junto a la nieve contamos con otros atractivos turísticos de gran importancia, relacionados con el turismo cultural, el de naturaleza y negocios.

Proyectos como ARAMÓN, Dinópolis y Pirenarium serán potenciados en torno a un diseño profesional, ambicioso y moderno. El desarrollo turístico girará sobre las bases del respeto al patrimonio medioambiental, al equilibrio con la naturaleza y a la perspectiva irrenunciable del desarrollo sostenible.

No es posible ganar en competitividad en un mundo cada vez más globalizado si nuestras empresas y nuestras administraciones públicas no participan decididamente de la nueva "economía del conocimiento".

Todo nuestro aparato productivo y de servicios, así como las administraciones públicas han de estar incorporados a la red.

Aragón cuenta con excelentes recursos humanos y materiales en la Universidad de Zaragoza y en otros centros de investigación.

Me propongo crear un área departamental que aglutine las políticas científicas, tecnológicas y universitarias, aprovechando el marco normativo establecido en la recientemente aprobada Ley de la Ciencia en Aragón.

Crearemos redes de investigación que fomenten la relación entre el entramado científico-técnico y el mundo de la empresa.

Las ayudas a la formación del personal investigador serán consolidadas en un sistema que integre contratos laborales en formación. La Universidad será el eje del sistema científico-técnico, para lo que remitiremos a estas Cortes un Proyecto de Ley de ordenación del sistema universitario en Aragón en el que se incluya un mecanismo de financiación estable.

La investigación y la docencia no sólo es una responsabilidad pública, es un compromiso del conjunto de la sociedad. Por ello apoyaremos aquellas iniciativas del sector privado que creen valor añadido y generen empleo altamente cualificado.

Reforzaremos el Instituto Tecnológico de Aragón y el Parque Tecnológico de Huesca. Dedicaremos una especial atención a la industria aeronáutica, a la logística y a los sectores biomédico y biotecnológico.

Conscientes de la importancia de la revolución digital en curso, crearemos un Observatorio para conseguir que la penetración de internet en Aragón alcance los niveles de los países más avanzados de la Unión Europea. Trabajaremos para que en los próximos 4 años, al menos el 95 por 100 de la población aragonesa pueda acceder a internet con conexiones de alta velocidad.

La incorporación de Aragón al mundo de la imagen y de las telecomunicaciones es esencial para contribuir a la estructuración de la sociedad y de una cultura determinada.

La comunicación audiovisual puede contribuir a reafirmar la identidad aragonesa y a vertebrar una comunidad que por su extensión y dispersión de población presenta graves desequilibrios.

El dinamismo del sector audiovisual en la actual sociedad de la información debe ser aprovechado para crear empleo en un sector estratégico y para contribuir al desarrollo de las tecnologías de la información. Por todo ello, nos comprometemos a iniciar los estudios tendentes al establecimiento de una radio televisión autonómica, que facilite la vertebración del territorio y acerque la información a los ciudadanos.

En una economía altamente globalizada, la competitividad no sólo depende del capital humano y tecnológico de las empresas.

En Aragón es necesario aprovechar nuestra excelente situación geográfica que contrasta con la irregularidad con que estamos distribuidos los aragoneses en el territorio.

Durante muchos años hemos asistido a desequilibrios notables derivados de la marginación de las zonas rurales, de la despoblación y desertización del territorio, y de la pérdida de oportunidades de los núcleos urbanos intermedios.

Para corregirlos, uno de los objetivos básicos de la Legislatura recientemente concluida, y que contó con el consenso de esta Cámara, fue la comarcalización.

La comarcalización puede suponer una superación de los estrangulamientos apuntados, una apuesta por la formulación de un nuevo modelo de desarrollo local y, a la vez, un instrumento de gestión territorial. Con la comarcalización acercamos la administración al ciudadano, para facilitar las acciones del Gobierno y el acceso de la población al disfrute de las obras y servicios calificados hoy como irrenunciables.

Vamos a consolidar la descentralización y autonomía de las comarcas aragonesas, mediante la evaluación y seguimiento del proceso de comarcalización una vez completado el primer bloque de transferencias.

En la misma dirección, la cooperación con las Administraciones Locales, especialmente con las Diputaciones Provinciales, nos ha permitido ordenar competencias importantes como la salud o las carreteras. Este clima de diálogo interterritorial seguirá presidiendo la nueva Legislatura.

El aprovechamiento de la renta de situación geoestratégica requiere de una red moderna de comunicaciones de transporte que aproveche la intermodalidad que supone el tren de alta velocidad, la carretera, el tren convencional y el aeropuerto.

Zaragoza y su entorno metropolitano debe operar como un auténtico motor para el desarrollo de todo Aragón. Esta apuesta decidida está dando ya sus frutos. El tren de alta velocidad nos situará entre las regiones europeas con comunicaciones más modernas. La Plataforma Logística es el complemento imprescindible para la llegada del AVE a Zaragoza, Y multiplica de forma considerable el atractivo de la capital de la Comunidad y su configuración como un vector de crecimiento que se irradia a todo el territorio.

Intensificaremos las actuaciones políticas que contribuyan a cohesionar la Comunidad Autónoma, partiendo de la centralidad de Zaragoza como ciudad y de su situación en una de las zonas más dinámicas de la gran diagonal continental europea. Por ello, en el ámbito de nuestras competencias acondicionaremos ejes carreteros completos identificados como de alta capacidad estructurante, facilitando el acceso de la red autonómica de carreteras a los ejes viarios de gran capacidad integrados en la red general del Estado.

Desarrollaremos también la red propia de autopistas que conecten y completen las que discurren por el territorio, como son las de El Burgo-Alfajarín y Cariñena-La Almunia-Gallur.

No olvidamos la importancia estratégica que en Aragón tienen las inversiones en infraestructuras dependientes de los Presupuestos Generales del Estado. Algunos de los proyectos decisivos para esta Comunidad dependen de las decisiones del Gobierno Central y de su compromiso para incluirlos en la Red Europea de Transportes. Estamos viendo estos días con preocupación cómo algunos de los compromisos con los que contábamos respecto a las conexiones internacionales por ferrocarril se están cuestionando.

Continuaremos el ejercicio permanente de diálogo institucional y búsqueda de acuerdos con los diversos responsables ministeriales. Con ellos hemos de ser capaces de completar el eje viario Sagunto-Somport. La autovía Pamplona-Huesca-Lérida, el túnel ferroviario de baja cota por el Pirineo Central, la modernización integral del corredor ferroviario Canfranc-Teruel, la reapertura de la conexión ferroviaria con Francia, y la demanda de la alta velocidad ferroviaria Madrid-Cuenca-Teruel-Valencia.

Con el Ayuntamiento de Zaragoza abordaremos la construcción de un metro ligero en la ciudad. Y, contando también con el Gobierno Central articularemos una negociación conjunta para abordar un servicio ferroviario de cercanías y agilizar la construcción de infraestructuras que den credibilidad al proyecto de una Exposición Internacional en el año 2008. Con el tema "el agua y el desarrollo sostenible de las ciudades" será una oportunidad real de proyectar Zaragoza y Aragón en el mundo.

Me comprometo a establecer un diálogo permanente con el Ayuntamiento de la ciudad de Zaragoza. Impulsaremos la creación de un Espacio Metropolitano, con la aprobación de una Directriz de Ordenación Territorial específica. Ésta deberá elaborarse consensuadamente con todas las entidades locales que forman parte del territorio metropolitano, para lo que el Gobierno de Aragón asumirá un papel de coordinación de todo el proceso.

En los últimos años hemos dado un impulso trascendental a los proyectos logísticos y de transporte, esenciales para nuestro pleno desarrollo económico.

En esta nueva etapa PLAZA debe expandir sus beneficios a todo el territorio. Culminaremos la urbanización del proyecto de la Plataforma de Zaragoza, desarrollaremos la Plataforma para el Transporte y la Industria en Teruel (PLATEA), y estudiaremos el lanzamiento de una nueva área intermodal en Huesca. Estas son las políticas que harán posible el relanzamiento del aeropuerto de Zaragoza. Para ello, solicitaremos la gestión descentralizada de la terminal civil del aeropuerto, con participación directa del Gobierno de Aragón en su gestión.

He hablado de la colaboración y el diálogo institucional con el Gobierno Central. Y lo he hecho conscientemente. Las diferencias sobre el Plan Hidrológico Nacional no deben ser óbice para el establecimiento de acuerdos provechosos para el interés general de los ciudadanos aragoneses.

En la Legislatura que ha terminado hemos llegado a importantes acuerdos en materia de infraestructuras, traspaso de competencias y financiación autonómica. Nos proponemos culminar, a la mayor brevedad posible, el traspaso de las competencias en materia de Justicia, con la dotación presupuestaria adecuada, para garantizar la modernización de un servicio público tan importante como éste.

Adoptaremos las medidas necesarias para obtener las compensaciones que han producido las reformas de impuestos aprobadas por el Estado y a las que Aragón tiene derecho en virtud de su Estatuto de Autonomía.

Fruto de la lealtad institucional debe acabarse con el principio inaceptable del "yo legislo y tú pagas".

Si no exigiéramos las compensaciones correspondientes, fruto de las modificaciones normativas, se socavarían las bases financieras de nuestra Comunidad Autónoma y se pondría en peligro la calidad de servicios públicos esenciales del Estado de Bienestar cuya prestación es ahora responsabilidad del Gobierno de Aragón.

El nuevo sistema de financiación nos otorga un mayor poder legislativo en materia tributaria. No habrá incremento de la presión fiscal autonómica en esta Legislatura.

En cambio, realizaremos las reformas necesarias para evitar situaciones injustas en el tratamiento impositivo de las personas y las familias: Reformaremos el impuesto sobre sucesiones para garantizar mayor justicia social y eficiencia económica; eximiremos del pago de este impuesto a los huérfanos menores de edad y a los hijos discapacitados independientemente de su edad.

Estableceremos exenciones en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas que favorezcan la familia y el ahorro y analizaremos la posibilidad de utilizar los impuestos como instrumento de la política medioambiental, de forma que se premien las posturas respetuosas con el medio ambiente tanto de las empresas como de los consumidores.

Queremos desarrollar una política agroalimentaria comprometida con el desarrollo sostenible y el mundo rural. El sector agrario, no es un sector económico aislado que produce alimentos exclusivamente.

El ser humano y las actividades tradicionales son fundamentales para la conservación del medio natural y para procurar un desarrollo sostenible.

El Gobierno de Aragón incidirá ante las instancias españolas y europeas para que se promuevan y alcancen medidas orientadas al reconocimiento explícito que presta el sector agrario.

Nuestras medidas girarán en torno a la seguridad alimentaria, con la puesta en marcha de la recientemente creada Agencia, apoyando los programas de mejora de la calidad en las empresas de productos alimenticios mediante la investigación y mejora tecnológicas. Dedicaremos una especial atención a la sanidad animal y vegetal para evitar quiebras de la seguridad alimentaria desde la producción al consumo.

Reforzaremos los cauces de opinión y consulta de la población rural. Fomentaremos la conservación, preservación y expansión de la masa arbolada y potenciaremos los planes de forestación.

El regadío debe ser el eje esencial del desarrollo rural y como medio eficaz de fijar la población en el conjunto de la Comunidad Autónoma.

Mantenemos la propuesta de alcanzar, en el horizonte temporal de 20 años, las 700.000 hectáreas de regadío, lo que supone un incremento de 265.000 hectáreas.

Intensificaremos las obras de modernización del regadío tradicional como medida de ahorro hídrico. Estableceremos un Plan autonómico de obras para la recuperación de retornos de caudales, potenciando la reutilización de los consumidos para riego y otros usos.

Situaremos el medio ambiente como eje transversal a tener en cuenta en todas las actuaciones políticas, asegurando un entorno en condiciones a las generaciones venideras.

Para ello, el diálogo y la participación social serán la base para avanzar en la consecución del desarrollo sostenible, con un medio ambiente que genere empleo, que fije población y que incremente el valor añadido de nuestras actividades.

Implantaremos políticas de reducción en el uso de recursos, impulsaremos programas contra la contaminación atmosférica, fomentaremos el uso eficiente del agua, el reciclado y reutilización de residuos. Definiremos un sistema de indicadores que nos permita evaluar los resultados de las políticas ambientales.

Entre los proyectos legislativos más inmediatos, remitiremos a esta Cámara un Proyecto de Ley del Pirineo que sirva de elemento efectivo de protección del territorio y de los valores que objetivamente lo merezcan. Todo ello para garantizar una utilización sostenible del mismo que mejore sustancialmente la calidad de vida de sus habitantes.

Actualizaremos el Plan Energético de Aragón, de acuerdo con las nuevas condiciones económicas y medioambientales, y redefiniremos el Plan de Parques Eólicos.

Promocionaremos el uso de la energía solar en viviendas unifamiliares, instalaciones deportivas y escuelas, así como la obtención de energía mediante cogeneración y biomasa.

El desarrollo de la Red Natura 2000 compatibilizará la conservación de la biodiversidad con el desarrollo socioeconómico rural.

El Gobierno de Aragón actualizará los diferentes Planes de Gestión de Residuos, con la creación de una empresa mixta que defienda los intereses colectivos en un marco de gestión empresarial.

La cultura es uno de los mayores activos de nuestra Comunidad. En ella está depositado nuestro patrimonio común y es uno de los principales factores de integración territorial y de cohesión social. Para que cumpla plenamente su papel de futuro hemos de vincularla al fomento de la actividad económica y a la creación de empleo.

Para ello, es necesario dar un decidido impulso a la cooperación cultural con las diferentes administraciones, tanto dentro como fuera de Aragón, con el fin de conseguir la mayor eficacia de los recursos existentes. Ello permitirá asentar un tejido cultural plural y cohesionado, al que dotaremos con los adecuados equipamientos culturales y necesarias medidas de fomento a la producción cultural. Haremos de la cultura un instrumento para incorporarnos al mundo contemporáneo al que aportar nuestra capacidad de creación e innovación.

Una vez puesto en marcha el Centro Dramático de Aragón, constituiremos dos nuevos organismos para el apoyo a la producción artística: el Centro Aragonés del Libro, en relación con los distintos ámbitos del libro, la edición y la lectura, y el Centro Aragonés de las Artes Audiovisuales, impulsando las políticas aragonesas relativas al cine, el vídeo y la televisión.

Impulsaremos la ampliación del Museo de Zaragoza, convirtiéndolo en una referencia nacional y haciendo de Goya un elemento cultural para su proyección exterior. Y dinamizaremos el Centro de Arte Contemporáneo de Huesca.

La vertebración cultural de una Comunidad como la nuestra, que cuenta con la riqueza de varias lenguas, exige normalizar institucionalmente lo que ya es cotidiano en la vida social. Para ello, me comprometo a presentar en estas Cortes un Proyecto de Ley en materia lingüística.

En consecuencia, pediré el máximo grado de negociación y acuerdo político, en el marco de las resoluciones parlamentarias que estas Cortes aprobaron en 1997, sin ningún voto en contra, de manera que se regule claramente el derecho de los hablantes de las lenguas y modalidades lingüísticas propias de nuestra Comunidad.

El deporte de base, por sus valores educativos y formativos, y la potenciación del asociacionismo deportivo como elemento de cohesión social, junto a las instalaciones deportivas y el deporte municipal y comarcal, son los cuatro pilares que conformarán nuestra política deportiva. Nos comprometemos a concluir la construcción del Centro Aragonés del Deporte en Zaragoza, y a seguir apoyando decididamente la celebración de unos juegos olímpicos de invierno en el Pirineo.

Señorías, estas son las razones por las que pido el voto favorable de esta Cámara para mi investidura como Presidente de Aragón. Junto a ellas, he expuesto las medidas más importantes que nos proponemos llevar a cabo desde el Gobierno las fuerzas políticas que hemos suscrito el Acuerdo de Coalición.

Este Parlamento es la representación política del pueblo de Aragón, es la institución fundamental de nuestro entramado jurídico y político. Aquí nace toda la legitimidad del Gobierno y su Presidente. Espero de ustedes un ejercicio responsable de la importantísima tarea de control e impulso de la acción gubernamental.

Tienen mi compromiso de contar con todos los Grupos Parlamentarios aquí representados para consensuar los grandes proyectos de futuro, y mi compromiso de transparencia, información y diálogo permanente con estas Cortes.

Con su voto, Señorías, quiero continuar los avances realizados en la Legislatura anterior para consolidar políticas que garantizan los derechos sociales de los ciudadanos, la igualdad real de oportunidades y la atención prioritaria a la creación de empleo, la diversificación del tejido industrial y la modernización tecnológica.

El esfuerzo realizado en la ciudad de Zaragoza para valorar su situación estratégica y contribuir a la cohesión social del resto de la Comunidad Autónoma ha de ser fundamental para desarrollar un nuevo modelo de organización territorial, en el que han de jugar un papel importante la estructura comarcal y las medidas de política demográfica que han conseguido que nuestra población vuelva a crecer.

El nuevo Gobierno va a insistir en la apertura de vías comunicación con Europa; en la apuesta por el desarrollo sostenible; en dar el impulso definitivo para que la ciudad de Zaragoza se incorpore a la red de grandes ciudades europeas y en profundizar en su capacidad logística.

Incorporaremos Aragón a la red por medio de un proceso de informatización de calidad; incentivaremos la industria audiovisual y estudiaremos la creación de una Radiotelevisión Aragonesa; desarrollaremos la Universidad para hacer de ella un centro puntero de estudio e investigación; y mantendremos nuestro compromiso para que Aragón sea un punto de referencia más allá de nuestras fronteras en el estudio de todo lo relacionado con el agua. Haremos de la cultura un instrumento para incorporarnos al mundo contemporáneo al que aportar nuestra capacidad de creación e innovación.

Estos son los principales compromisos para la Legislatura que ahora comienza. Para cumplirlos solicito el apoyo de esta Cámara.

Ya he señalado que Aragón ha atravesado etapas históricas difíciles que nos habían colocado en una situación de clara desventaja con respecto a otras Comunidades Autónomas que supieron desarrollar sus oportunidades. Pero hoy esa tendencia ha comenzado a invertirse; estamos en un momento repleto de posibilidades que hemos de saber aprovechar.

La sociedad aragonesa se encuentra en una nueva situación gracias al desarrollo de nuestro autogobierno. Éste nos permite que todos nuestros recursos, actuales y futuros, estén al servicio del desarrollo de todo el territorio de Aragón y dar mejores servicios a todos los ciudadanos. El Estatuto de Autonomía nos da la posibilidad de que Aragón juegue un papel integrador entre los diversos territorios que componen la España más desarrollada, y este papel cohesionador de nuestra Comunidad se va a entender cada vez más en el conjunto del Estado.

Un Aragón que crece es garantía de una España mejor articulada. Y es una pieza de seguridad en la zona noreste. Nos ubicamos rodeados de realidades políticas donde periódicamente aparecen tentaciones centrífugas. En este espacio la política inteligente del Estado debería ser apostar por Aragón como espacio de seguridad y de integración.

Por todo ello, soy optimista ante nuestro futuro, porque estoy convencido de que vamos a saber aprovechar estas posibilidades. Pero ese Aragón del futuro no se construye sólo desde el Gobierno de la Comunidad.

Esta tarea requiere, por supuesto la participación del Gobierno, pero también, de todos ustedes, Señorías, de nuestros empresarios y sindicatos, de la Universidad y los medios de comunicación, de las administraciones locales y, en resumen, del conjunto de la sociedad aragonesa. Entre todos haremos posible ese Aragón que queremos, ese Aragón que nos ilusiona.

A esta apasionante tarea de avanzar en la construcción del futuro convoco a todos. Y, para ello, Señorías, les pido su voto.

Muchas gracias.


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