INTERVENCION DE S.E. EL PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE ARAGÓN EN EL DEBATE DEL ESTADO DE LA COMUNIDAD

14 de Septiembre de 2004. Cortes de Aragón. Palacio de la Aljafería

Señor Presidente de las Cortes de Aragón,

Señoras y señores Diputados:

Comparezco ante sus señorías para celebrar el debate sobre el estado de nuestra Comunidad Autónoma.

Lo hago por cuarta vez, lo que ya de por sí supone una novedad en esta Cámara. Y lo hago representando a un Gobierno de coalición al que los ciudadanos revalidaron su confianza.

Tras una legislatura fructífera para los intereses de Aragón, en la pasada campaña electoral reiteré que necesitábamos un período de estabilidad, un período de continuidad en las instituciones aragonesas. Una confianza, que como dije ante sus señorías en mi segundo debate de investidura, debía romper la inestabilidad que nos situaba en una inercia de cambio permanente, causa de la debilidad y del escaso peso político de Aragón en el conjunto del Estado.

Y los ciudadanos lo entendieron y lo apoyaron, ampliando el mes de mayo del pasado año el respaldo a la coalición de Gobierno que desde 1999 conformamos el PSOE y el PAR. Una coalición que viene funcionando desde la base de la lealtad mutua, para desarrollar el proyecto político que anuncié en mi discurso de investidura. Cuestión que quiero agradecer al Partido Aragonés y especialmente a su presidente, José Angel Biel.

Esa estabilidad en la política aragonesa, se ha visto complementada, en los sucesivos procesos electorales que hemos vivido en el último año, por el respaldo, también mayoritario de los aragoneses, al Partido Socialista, lo que ha propiciado un cambio de Gobierno en España.

Antes de entrar en el fondo de mi intervención, quiero referirme a un tema de actualidad, como son las inundaciones de la pasada semana en la provincia de Zaragoza. Los técnicos del Departamento de Agricultura ultiman en estos momentos la evaluación de los daños, pero quiero anticiparles que las ayudas públicas serán similares a las que tuvieron los afectados por la riada del Ebro del pasado año. Así lo he acordado con la Ministra de Agricultura.

Para Aragón, el cambio político al que me he referido, ha permitido que apenas unas semanas después de la toma de posesión del nuevo presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, se desvaneciera la mayor amenaza que hemos tenido los aragoneses en los últimos años: el trasvase del Ebro.

Un hecho sobre el que no me extenderé, pero que creo marcará un antes y un después en el devenir de Aragón. Seguramente, la rapidez con la que se cumplió la promesa electoral del presidente ha hecho que no hayamos valorado suficientemente la trascendencia de este acontecimiento, pero quiero recordar que ha prosperado la posición exacta que habíamos defendido en Aragón. Una posición que durante muchos meses mantuvimos los aragoneses en solitario, peleando en cuantos foros y lugares era necesario.

Y quiero recordar que también aquí había escépticos que pedían que negociáramos ante la inevitable decisión del Gobierno del PP de llevar adelante el trasvase del Ebro.

Sin embargo, el Gobierno de Aragón sostuvo una posición de firmeza, de negativa a admitir ningún precio por una propuesta descabellada, que hipotecaba nuestro futuro y el de las futuras generaciones y poco a poco fuimos encontrando aliados en el camino. Pero podemos afirmar con rotundidad que sin la firme decisión de los aragoneses expresada aquel inolvidable 8 de octubre del año 2000 no habríamos conseguido acabar con la amenaza trasvasista.

Señoras y señores Diputados; los españoles decidieron abrir un nuevo escenario político el pasado mes de marzo, que ya ha tenido importantes consecuencias positivas para Aragón y que, sobre todo, va a permitir que recuperemos el diálogo, la interlocución, la posibilidad de explicar nuestras demandas, nuestros problemas y nuestras reivindicaciones. Unas cuestiones que a lo largo de esta intervención y en los días de debate iremos tratando, pero en las que coincidimos mayoritariamente y que han lastrado el desarrollo de Aragón en el último siglo.

Un nuevo tiempo de diálogo que considero fundamental ante los debates abiertos: las reformas institucionales en España y la aprobación de la Constitución europea.

Estos nuevos instrumentos, especialmente la Constitución europea, que próximamente someteremos en España a consulta, deben permitirnos avanzar en la cooperación entre los pueblos, para combatir la mayor amenaza que la sociedad democrática tiene en este principio de siglo: el terrorismo, del que fuimos una trágica víctima el pasado 11 de marzo.

Es suficientemente conocida mi posición respecto a las reformas de la Constitución española, de los Estatutos de Autonomía o del Senado. También saben de mi interés por la creación de la Conferencia de Presidentes o por la participación de las Comunidades Autónomas en los órganos de la Unión Europea.

Quiero reiterarles que desde el Gobierno de coalición PSOE-PAR vamos a defender estas reformas con tres criterios inexcusables: respeto al marco constitucional, máximo consenso y ausencia de privilegios para nadie.

En la parte que más afecta a esta Cámara, la reforma del Estatuto, considero que es a sus señorías a quien corresponde la iniciativa y marcar el camino a seguir. La posición del Gobierno es que Aragón no debe renunciar a conseguir las mayores cotas de autogobierno posibles, con la premisa ya mencionada de ausencia de privilegios.

Entiendo que deberíamos avanzar en torno al acuerdo que ya alcanzaron estas Cortes, manteniendo el máximo consenso de todas las fuerzas políticas y el máximo equilibrio entre las Comunidades Autónomas; y admitiendo como excepción en las reformas estatutarias los hechos diferenciales que algunas Comunidades Autónomas tenemos.

En el caso de Aragón, el Gobierno considera que además de las lenguas y la nacionalidad, ya reconocidas en el actual Estatuto, deberíamos incluir como singularidades nuestro derecho foral y la condición de comunidad fronteriza.

Igualmente debemos completar las posibilidades que ofrece nuestro Estatuto, y en ese sentido queremos incorporar en el menor plazo posible la transferencia de Justicia, la más importante de las que tenemos pendientes.

Ahora bien, la transferencia debe llevar aparejada una dotación suficiente y digna para las inversiones en infraestructuras, cuestión que nos ha separado hasta ahora de poder alcanzar un acuerdo con el Ejecutivo central.

Asimismo, es nuestro objetivo culminar los demás traspasos pendientes: profesorado de religión y de instituciones penitenciarias, o instalaciones radiactivas de baja intensidad. Del mismo modo, venimos trabajando en la firma de un convenio que permita la adscripción a la Comunidad Autónoma de una unidad de la Policía Nacional.

De la misma manera, considero que estas Cortes deberían agilizar el procedimiento de puesta en marcha de la Cámara de Cuentas de Aragón de manera inmediata, con el objeto de culminar el desarrollo institucional previsto en la actual legislación aragonesa.

Decía que los aragoneses habían entendido y apoyado la petición de estabilidad que hice en la pasada campaña electoral. Y lo entendieron porque comienzan a percibir los frutos de un período en el que Aragón ha puesto en marcha grandes proyectos.

Aragón crece, y crece más que el resto de las Comunidades del Estado español. Y no crecemos por casualidad, lo hacemos porque nuestros proyectos son más atractivos. La logística, la diversificación industrial, el turismo o la vivienda son cuestiones en las que estamos marcando una forma de hacer.

Los datos son elocuentes. Nuestra economía fue la que más creció en 2003. La evolución demográfica, el principal problema de Aragón, está cambiando de tendencia por primera vez. Y una y otra van ligadas. La buena salud económica de Aragón está permitiendo que creemos empleo y ello propicia que cada vez más gente venga a trabajar con nosotros.

Quiero ofrecerles un dato que considero ilustrativo y que quizás es poco conocido por los ciudadanos. En el año 98, en Aragón apenas superábamos los 400.000 afiliados a la Seguridad Social y hoy ya hemos superado los 511.000. Ello supone que en cinco años hemos conseguido incrementar en un 25% las personas que trabajan regularmente.

La consecuencia más inmediata es que a pesar de haber incrementado nuestra población en unas cien mil personas en este período, somos una de las dos Comunidades con menos parados del país.

Todos los indicadores son buenos, insisto: todos son muy positivos. Y no hablo de indicadores de mi Gobierno, sino de los que ofrecen las estadísticas del Gobierno de España o las principales universidades españolas. Estamos por debajo de la media en paro femenino, en temporalidad, en siniestralidad. Nuestro consumo energético mantiene cifras espectaculares de crecimiento como consecuencia de la mayor actividad industrial y las exportaciones han tenido un aumento más que notable –42% en los últimos cuatro años–.

Esa buena salud económica y demográfica es consecuencia de que estamos comenzando a resolver algunos de los problemas que lastraron históricamente nuestro crecimiento. El fundamental, la ausencia de infraestructuras.

A la llegada de la alta velocidad ferroviaria, la situación de no retorno de la autovía Zaragoza-Teruel-Valencia o los proyectos en expectativa tanto viarios como ferroviarios, estamos sacándoles un provecho como antes no habíamos sido capaces. Estamos complementándolos con infraestructuras que permiten a las empresas instalarse en nuestro territorio.

El gran proyecto pendiente de nuestra generación es la conexión ferroviaria a través de un túnel de baja cota por el Pirineo central. Confío en que la próxima cumbre hispano-francesa, que el mes de diciembre se celebrará en Zaragoza, en la sede del Gobierno de Aragón, suponga un avance en la concreción de este proyecto.

Todas estas condiciones no serían, sin embargo, suficientes para la captación de nuevas inversiones. El clima laboral, fruto del Acuerdo Económico y Social para el Progreso de Aragón, firmado con los agentes sociales a comienzos de este año, es una herramienta fundamental en este proceso.

En ese acuerdo se contempla la competitividad como uno de los ejes básicos para que nuestro sistema productivo se fortalezca. Competitividad que sólo vendrá marcada, en una economía globalizada, por la calidad y la productividad. Para conseguir ese objetivo necesitamos trabajadores cada vez más y mejor cualificados y la Formación Profesional debe jugar un papel decisivo.

Tanto en la Formación Profesional reglada como en la ocupacional y la continua se han flexibilizado las enseñanzas para adaptarlas en cada zona geográfica al mercado laboral, lo que ha propiciado la creación de 23 nuevos ciclos o la puesta en marcha del Centro de Formación en Tecnologías Avanzadas, convertido ya en centro de referencia nacional.

Pero no es suficiente, y quiero anticiparles que el Gobierno trabaja en un proyecto –que consideramos de gran importancia– para avanzar hacia la integración de la Formación Profesional, tanto la que reciben nuestros jóvenes como la que impartimos a trabajadores ocupados y desempleados.

En esta dirección de consolidar un crecimiento duradero, hay que añadir los instrumentos económicos y financieros puestos en marcha por el Gobierno para facilitar la instalación empresarial.

Sirvan como ejemplos, la creación de SAVIA Capital Inversión, cuya presencia ha sido básica para encontrar salidas a la crisis industrial de Barbastro o para propiciar la creación de la primera industria aeronáutica aragonesa.

O los planes de ayuda para renovación tecnológica e innovación que el Departamento de Industria mantiene, junto a actuaciones concretas como el Plan de la Minería del Carbón y el Fondo Especial de Teruel, que están permitiendo la captación de inversiones productivas en todo el territorio aragonés.

Quiero anticiparles que la consolidación de nuestro crecimiento, tanto económico como demográfico, se ha convertido en el principal objetivo de mi Gobierno.

Y para que el buen comportamiento actual de nuestra economía se prolongue en el medio y largo plazo, el Gobierno está elaborando una Iniciativa Estratégica de Crecimiento, que presentaremos en las próximas semanas.

La Iniciativa Estratégica de Crecimiento es el resultado de un ejercicio de reflexión sobre los factores determinantes del crecimiento en Aragón y, en particular, aquellos sobre los que conviene actuar para evitar estrangulamientos. En este ejercicio de análisis, el Gobierno de Aragón está contando con la ayuda de expertos procedentes de un amplio espectro de instituciones tanto públicas como privadas: empresarios, investigadores, educadores...

Creo que es importante recalcar la total disponibilidad de este Gobierno para acometer las reformas y adoptar las medidas que se revelen necesarias, así como para dar prioridad presupuestaria a estas actuaciones.

La Iniciativa Estratégica de Crecimiento se va a articular en torno a cinco áreas de actuación que considero fundamentales para el crecimiento en Aragón:

  1. Creación de empresas
  2. Innovación, Investigación y Desarrollo
  3. Cualificación del capital humano
  4. Disponibilidad de mano de obra (inmigración e incorporación de la mujer)
  5. Y finalmente, mantenimiento de un entorno económico y social estable

La Plataforma Logística de Zaragoza es un ejemplo evidente de lo que supone el aprovechamiento de las potencialidades que he descrito hasta el momento. Su fuerza, además, va a permitir que irradie a todo Aragón su capacidad. Ahí están los proyectos, en diferentes fases de desarrollo, de PLATEA, en Teruel; las plataformas de Huesca y Fraga, o el Parque Tecnológico del Reciclado.

En Pla-Za ya han comprometido su instalación alrededor de 80 empresas, que suponen la creación de más de 4.000 puestos de trabajo directos. Estamos hablando de un proyecto, desarrollado con el apoyo unánime de estas Cortes y pleno consenso social, que es y seguirá siendo el gran motor de crecimiento de Zaragoza y Aragón en el siglo XXI.

Por cierto, permítanme un inciso para ofrecerles algunos datos recientes. Pla-Za está teniendo ya tal efecto sobre el aeropuerto de Zaragoza que, según las previsiones oficiales del Ministerio, el año 2004 Zaragoza puede acabarlo como cuarto aeropuerto peninsular de carga. Señorías, nuestro aeropuerto habrá movido a final de este año casi 12.000 toneladas, unas cinco veces más que en el año 2000. Ya estamos compitiendo directamente con Valencia y Málaga por el cuarto puesto nacional.

Y frente al hundimiento del tráfico de pasajeros que algunos pronosticaron, la previsión, tras la firma del acuerdo con Ryanair, es que en 2005 se alcancen los 350.000 usuarios, lo que supone un incremento del 75% sobre este año, a pesar de la pérdida de viajeros que ha supuesto la apertura del AVE.

Durante muchos años hemos hablado de la necesidad de diversificar nuestra economía, de evitar la dependencia excesiva del sector del automóvil; señorías, ya es una realidad que la logística va a permitirnos crear tantos empleos como la automoción.

Un proyecto que supone, asimismo, una apuesta por la ciencia y la tecnología a través del Zaragoza Logistic Center. Un centro que, en colaboración con la Universidad de Zaragoza y el Instituto Tecnológico de Massachussets, ya ha puesto en marcha el primer curso de formación de expertos en logística y que ha captado alumnos de los cinco continentes.

Una decidida apuesta por la ciencia y la tecnología que queremos extender como soporte a las políticas industriales que venimos desarrollando. El aumento presupuestario en estas materias será visible en el próximo ejercicio con una importante dotación para la financiación de infraestructuras de investigación.

Sólo a la construcción de laboratorios de investigación vamos a destinar más de 15 millones de euros. Estas nuevas dotaciones nos permitirán la creación de una plantilla propia y estable de investigadores, que desarrollarán su labor en la Universidad de Zaragoza, y que ya les anticipo que comenzarán a incorporarse en el año 2005.

Precisamente, el imprescindible papel que la Universidad debe jugar podrá tratarse en esta Cámara en el próximo debate del proyecto de Ley de Ordenación del Sistema Educativo Universitario de Aragón que en estos momentos se ultima.

Como les decía, la formación y la investigación son una apuesta decidida para mantener la calidad y la competitividad de nuestras empresas, frente al fenómeno creciente de la deslocalización. Un fenómeno que hasta el momento hemos resuelto en Aragón con un saldo francamente positivo, que esperamos mantener.

El mayor reto que tenemos planteado es que Aragón y Zaragoza den en la presente legislatura el gran salto que nos sitúe entre los espacios europeos de referencia.

Nunca el Gobierno de Aragón había puesto en marcha tantos proyectos en la capital de la Comunidad. Ya me he referido a Pla-Za, cuya primera fase estará concluida este mes de diciembre y que ya tiene avanzadas las obras de urbanización de la segunda.

En las próximas semanas se concretará el ritmo de las actuaciones previstas por la sociedad Zaragoza Alta Velocidad, para que las primeras obras se inicien a principios del próximo año.

También con el Ayuntamiento, tenemos en fase muy avanzada de urbanización la gran área de Valdespartera, que nos permitirá construir las 8.000 viviendas de protección oficial a las que Gobierno y Ayuntamiento nos comprometimos, aseguradas con la decisión del Consejo de Ministros del pasado viernes de vendernos los suelos de Defensa.

Tenemos muy avanzada otra serie de actuaciones que permitirán cambiar radicalmente la ciudad de Zaragoza: la Estación de Autobuses; la nueva Estación del AVE en el entorno de Valdespartera, Pla-ZA y la Feria de Muestras; las esquinas del Psiquiátrico, que crearán una nueva centralidad en el barrio de Delicias; el Centro Aragonés del Deporte; el Teatro Fleta; la reforma del complejo hospitalario del Miguel Servet; o las actuaciones en materia social con el Centro de Menores de Juslibol y el Plan Metrópoli de residencias para mayores; sin olvidar la que será gran área de esparcimiento alrededor del centro de interpretación medioambiental de La Alfranca.

Existen otras actuaciones de gran trascendencia, que afectarán a la ordenación de Zaragoza, y que estarán en marcha en la presente legislatura: el sistema de transporte de la ciudad y su entorno, o la autopista que conectará el eje de las Cuencas Mineras turolenses y la futura autovía de Alcañiz, con la autopista de Barcelona.

Si estos proyectos van a suponer un gran impulso económico y urbanístico para Zaragoza, la Expo 2008 es el gran proyecto colectivo que estoy seguro ganaremos el próximo mes de diciembre y que debe suponer un gran baño de autoestima para todos los aragoneses, además de una oportunidad para consolidar a la capital aragonesa en una ciudad de referencia en Europa.

Este mismo mes cerraremos con el Gobierno de España y el Ayuntamiento de Zaragoza la financiación de la Muestra, aunque ya puedo anticiparles que la Comunidad Autónoma asumirá un compromiso económico similar al del Ayuntamiento.

Todas estas actuaciones nos permiten afirmar con rotundidad que el actual Ejecutivo es el que más se ha implicado con la ciudad de Zaragoza, toda vez que estamos acometiendo la mayor inversión económica jamás realizada en este municipio.

Este Gobierno ha venido mostrando en estos cinco años una especial atención a las políticas sociales como forma de lucha contra las desigualdades.

Vivienda, educación, sanidad o servicios sociales han tenido una evolución notable en los presupuestos que cada año destina la Comunidad Autónoma.

Conocen la decidida apuesta por la vivienda, que se tradujo en la calificación de 8.000 viviendas de protección oficial en la pasada legislatura. Y en este año ya hemos regulado por ley el procedimiento para adjudicar vivienda pública, además de poner en marcha el registro único. Hemos avanzado asimismo en el cumplimiento del compromiso adquirido en campaña electoral de calificar en esta legislatura otras 12.000.

Al término de la presente legislatura habremos superado las 20.000 viviendas comprometidas, además de incidir en el mercado de alquiler para facilitar el acceso a la vivienda especialmente a los más jóvenes.

Señorías, en educación asumimos la transferencia con una dotación económica de 430 millones de euros (72.000 millones de pesetas) y en los presupuestos que en los próximos días remitiremos a esta Cámara, nos acercaremos a los 700 millones de euros (115.000 millones de pesetas), lo que significa que en tan sólo cinco años (2000-2005) hemos incrementado en más de un 50% los recursos destinados a la preparación de las futuras generaciones de aragoneses.

No voy a abrumarles, señorías, con cifras que evidenciarían que nos encontramos entre el tercer y el quinto puesto nacional en la mayoría de los parámetros utilizados por el Ministerio de Educación. Ni tampoco voy a negar la aparición de nuevas necesidades, como consecuencia, principalmente, del crecimiento demográfico que nuestra sociedad está experimentando.

Miren señorías. También en este aspecto hemos invertido las tendencias de los últimos años, en los que se venían produciendo cierres de aulas, lo que permitía destinar el incremento de profesores que hemos venido manteniendo a la mejora de las condiciones educativas.

Como les decía, en los dos últimos cursos la tendencia se ha invertido tanto en Educación Infantil y Primaria, como en Enseñanza Secundaria, y por primera vez, en el curso que acabamos de iniciar, hemos superado los 190.000 alumnos en las enseñanzas básicas.

Este incremento, señorías, no ha sido a costa de la calidad, sino que hemos convocado la mayor oferta de empleo público de la historia de la Comunidad para mantener los niveles de nuestra educación y podemos afirmar con orgullo que contamos con casi 1.500 profesores más que en el momento de recibir la transferencia.

La implantación de las nuevas tecnologías en la escuela es, junto a la enseñanza de lenguas extranjeras, la gran apuesta del Departamento. En este sentido, estamos avanzando en la obligatoriedad del segundo idioma en secundaria; pretendemos que todos los niños, a los 4 años, inicien el estudio de una lengua extranjera; además de ampliar el abanico de idiomas y el número de centros que imparten enseñanza bilingüe.

El programa de gratuidad de libros de texto ya abarca a toda la enseñanza primaria y en el curso que se iniciaba ayer en enseñanza secundaria ya se ha extendido también a los alumnos de 1º de ESO.

Todos estos cambios ya están recogidos en el decreto de currículo aragonés, que aprobaremos en el presente mes.

Hay otros aspectos de la educación que no debemos pasar por alto como es la adaptación de los niños inmigrantes. En este sentido, acabamos de crear la figura del tutor de acogida, que ya funciona en 20 institutos, y que pretende atender de forma personalizada a la diversidad de los alumnos extranjeros y resolver los problemas de adaptación que pudieran surgir.

La educación sexual y la educación en la alimentación son dos aspectos que, como consecuencia de las influencias televisivas, también exigen un esfuerzo para evitar la aparición o propagación de enfermedades entre los adolescentes.

En cuanto a la Sanidad, una vez concluida la unificación de todas las redes públicas sanitarias, estamos realizando un esfuerzo especial en la modernización de la red hospitalaria.

A la amplísima reforma del complejo hospitalario del Miguel Servet, que ya comienza a ser visible, hay que sumar la remodelación o construcción de servicios de atención hospitalaria en toda la geografía aragonesa: los psiquiátricos de Huesca y Teruel, los hospitales de Barbastro y Jaca, o los nuevos centros sociosanitarios de Ejea y Fraga.

Estoy hablando de un gran esfuerzo que supone una inversión ya comprometida de más de 160 millones de euros (27.000 millones de las antiguas pesetas).

En el mes de junio pusimos en marcha, asimismo, el decreto de garantías que asegura a todos los ciudadanos un plazo máximo de tiempo para someterse a una intervención quirúrgica, y a primeros de año se iniciará la implantación de la atención bucodental a los niños de 6 años, medida que iremos extendiendo hasta abarcar a todos los menores de 16 años.

Estas medidas se han complementado con la modernización del sistema de urgencias y emergencias o con el nuevo sistema de transporte sanitario. Un esfuerzo realizado mientras nuestro sistema público ha concedido más de 75.000 nuevas tarjetas sanitarias a ciudadanos extranjeros.

Esta apuesta inversora ha permitido situar a la sanidad aragonesa en el grupo de cabeza de nuestro país. El gasto por persona y año se sitúa en Aragón en 1053 euros, 130 más que la media anual española, lo que nos coloca en la cuarta posición nacional.

Sobre nuestra calidad asistencial, hay estudios recientes que conceden un 9 sobre 10 a la Sanidad aragonesa. La sitúan al nivel de País Vasco, Navarra o Madrid y muy por encima de Comunidades como el País Valenciano, Galicia o Andalucía.

Quiero hacer un inciso en este punto, antes de tratar los temas relacionados con la violencia de género, la inmigración o la atención a la tercera edad, para referirme a la financiación de las Comunidades Autónomas. Y voy a ser rotundo en este tema.

Aragón suscribió el Acuerdo que dio lugar al actual sistema de financiación autonómica, al igual que hicieron las otras 16 comunidades.

Se trata de un sistema –así lo hicimos constar- que ha mejorado sensiblemente la suficiencia financiera de nuestra comunidad y que ha avanzado pasos importantes en el grado de autonomía de nuestros ingresos públicos.

Pero también dijimos, en contra de la opinión sostenida por el anterior Gobierno central, que el sistema no podía entenderse como definitivo, porque el propio modelo de descentralización política al que sirve es algo vivo y en permanente cambio.

Transcurridos ahora más de dos años y medio desde su entrada en vigor, existen ya voces que propugnan su reforma para adecuarlo a las nuevas y crecientes necesidades de gasto de las comunidades autónomas.

El hecho cierto es que mientras los ingresos del Estado y de las comunidades autónomas crecen, aproximadamente, a la misma velocidad, los gastos de las autonomías crecen más deprisa. Y es que somos las Comunidades Autónomas quienes atendemos los servicios públicos de carácter social, como la sanidad, la educación o los servicios a los mayores. Servicios que están asociados, en buena medida, a la evolución demográfica y al incremento de prestaciones.

Esta diferencia entre el crecimiento de ingresos y gastos se traducirá –en alguna medida se ha traducido ya- en una insuficiencia dinámica del sistema de financiación autonómica. Insuficiencia dinámica que como tal es mayor conforme más nos alejamos del año base con el que se negoció el sistema, el año 1999.

En consecuencia, el Gobierno de Aragón está a favor de proceder a una revisión del funcionamiento del sistema de financiación autonómica en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera, planteando las adecuadas medidas de reforma.

Entre tanto, permítanme avanzarles los principios que Aragón defenderá en esa negociación:

6. La reforma del sistema de financiación debe ser fruto del consenso entre el Estado y todas las comunidades autónomas, puesto que todas aprobaron el actual sistema en el año 2001. Nadie puede arrogarse el privilegio de imponer sus criterios a los demás.

7. Frente al principio de “pagar por renta y recibir por población”, considero más equilibrado “pagar por renta y recibir por necesidad”, lo que equivale a tener en cuenta no sólo la población, sino también el envejecimiento, los costes asociados a la dispersión geográfica o la superficie.

8. Por último, y antes incluso de proceder a una reforma más profunda del sistema, es necesario dar solución a los problemas crecientes de gasto sanitario, y ello puede lograrse por distintos métodos.

La comunidad autónoma de Aragón tiene en estos momentos una situación financiera equilibrada, con unos niveles de deuda pública sobre el Producto Interior Bruto que son inferiores a los existentes cuando la coalición PSOE-PAR llegó al Gobierno de Aragón.

Y todo ello, habiendo asumido desde entonces las transferencias de educación, empleo y sanidad; es decir, con un presupuesto que es ahora el doble del que heredamos. Es más, este equilibrio lo hemos mantenido sin vernos obligados a aumentar la presión fiscal sobre los contribuyentes aragoneses.

Pero para resolver de forma definitiva esta situación, somos partidarios de alcanzar un Pacto de Estado. Porque entendemos que en relación con los servicios básicos del Estado de Bienestar no deben existir diferencias entre españoles de una u otra comunidad.

Desde el Gobierno de Aragón venimos reclamando al Estado las compensaciones por las modificaciones que realizó el anterior Gobierno del PP en normas legales o en tributos cedidos a la Comunidad Autónoma. Les anticipo que en las próximas semanas iniciaremos la negociación que durante varios meses intentamos mantener sin éxito con el Gobierno de José María Aznar.

Si estas negociaciones no dan resultado, el Ejecutivo aragonés planteará la reclamación al Consejo de Ministros y la llevará a los tribunales si la respuesta no es satisfactoria.

Retomando los temas relacionados con los servicios sociales, a los que hacía referencia, estamos abordando de manera integral la violencia contra la mujer, una de las mayores lacras sociales de este comienzo de siglo.

Y para ello hemos puesto en marcha un Plan, con una dotación de 12 millones de euros, que además de medidas de sensibilización social y de coordinación institucional, contempla recursos de atención y apoyo a las mujeres maltratadas.

La inmigración se ha convertido en un fenómeno de gran trascendencia en nuestra Comunidad Autónoma y del éxito de su integración dependerá en buena parte nuestro desarrollo en los próximos años.

Sus Señorías ya conocen el Plan Integral que el Gobierno remitió a esta Cámara el pasado mes de abril y que en este período de sesiones debe aprobarse. Este plan contempla 169 medidas en siete áreas, que abarcan desde el empleo y la salud, a la vivienda o la educación. El Gobierno está en disposición de comenzar a aplicarlo en cuanto estas Cortes den su aprobación definitiva.

El Plan de Infraestructuras y Equipamientos del Instituto Aragonés de Servicios Sociales tiene prevista la inversión de 130 millones de euros en la actual legislatura. Atención a la tercera edad, discapacitados y menores se contemplan en esta ambiciosa actuación, en algunos casos ya avanzada.

El centro de menores de Juslibol abrirá sus puertas el próximo año. Las residencias del Plan Metrópoli para la tercera edad están pendientes de licencia de obras o en fase de licitación, lo que permitirá crear en la capital aragonesa y su área de influencia un millar de plazas en residencias y centros de día.

Con el fin de facilitar el acceso inmediato de los ciudadanos a los servicios básicos, al comienzo de la pasada legislatura, este Gobierno estableció el objetivo de la puesta en marcha de una nueva política territorial.

Hoy ya funcionan 32 comarcas. El proceso de transferencias marcha a buen ritmo y hemos constituido el Consejo de Cooperación Comarcal. El próximo ejercicio cerraremos el proceso con un acuerdo con los ayuntamientos del entorno de Zaragoza.

En estos años, hemos creado, asimismo, una nueva política que ha permitido que todo Aragón se beneficie de los programas de ayuda europea para el desarrollo rural. Los programas Leader y Proder posibilitarán en seis años una inversión de más de 540 millones de euros.

Pero cuando hablamos de política territorial, lo hacemos con hechos concretos. Me refería al comienzo de mi intervención a los beneficios que Pla-Za proporcionará a todo el territorio aragonés con las plataformas de Teruel, Huesca y Fraga.

También está el caso del Parque Tecnológico Walqa de Huesca, con un cuarto edificio en avanzado estado de construcción y dando trabajo en estos momentos a más de 200 profesionales de alta cualificación.

Y precisamente, hablando de Huesca, no soy ajeno a los problemas de deslocalización que allí se están dando. Les anticipo que el Gobierno ultima un plan de captación de nuevas empresas que sirva para asegurar el mantenimiento del empleo, a través de la intensificación de actuaciones en el eje Zaragoza-Huesca.

La apuesta por la nueva economía, que suponen la logística o Walqa, no significa, sin embargo, que hayamos olvidado otros sectores tradicionales, como el agrario.

Ha sido una gran satisfacción iniciar el desbloqueo de los regadíos de Monegros y especialmente significativo es que podamos anunciar que Farlete y Monegrillo por fin tendrán acceso al regadío.

Pero no sólo hablamos de Monegros. Hablamos del impulso a los riegos del Matarraña, con 20.000 hectáreas de nuevo regadío ya en obras.

Hablamos de la firme apuesta por las industrias de transformación agroalimentaria, para permitir que el valor añadido de nuestros productos se quede aquí.

Tenemos una agricultura competitiva, de altísima calidad, a la que hemos dotado de una Agencia específica, para alcanzar un alto grado de seguridad alimentaria.

Y mientras ponemos en marcha estos proyectos, estamos avanzando para propiciar un nuevo acuerdo en materia hidráulica.

No es necesario que me extienda en este apartado porque todos los partidos políticos aquí representados forman parte de las mesas de diálogo que se han establecido en el seno de la Comisión del Agua de Aragón. Confío que en breve podamos alcanzar un amplísimo acuerdo que sirva para agilizar y desbloquear proyectos históricamente demandados.

Unas políticas que debemos desarrollar con un respeto máximo a la normativa medioambiental estatal y europea.

Dinópolis, una vez consolidado, está afrontando una nueva ampliación que, con una inversión de 12 millones de euros, debe suponer el espaldarazo definitivo al turismo en Teruel.

Aramón viene cumpliendo el plan de inversiones anunciado y este año se inaugurarán las nuevas instalaciones en Formigal.

El resto de estaciones aragonesas continuarán mejorando y ampliando sus instalaciones en los próximos ejercicios para consolidar y aumentar el liderazgo de Aramón en el mundo de la nieve en España. Mientras tanto, mantendremos conversaciones con las estaciones todavía no integradas en esta empresa.

La red de Hospederías de Aragón alcanzará el próximo año los diez establecimientos. Destaca, como emblema de esta red, la del Monasterio Nuevo de San Juan de la Peña, que contará con un centro de interpretación del Reino y la Corona de Aragón.

La política territorial es indisoluble de la apuesta por el desarrollo sostenible. Nuestro crecimiento no puede poner en peligro la calidad ambiental, porque queremos que las generaciones futuras puedan disfrutar de una tierra para vivir.

En consecuencia, estamos abordando una serie de medidas que garanticen simultáneamente el bienestar de los aragoneses y la conservación de nuestro rico patrimonio natural:

  • El Plan Medio Ambiental del Ebro y del tramo bajo del Cinca;
  • el Plan del Agua;
  • las actuaciones para la conservación de la biodiversidad, o
  • la mejora de la calidad en la prestación de los servicios de la Administración Ambiental, con la puesta en funcionamiento del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental.

Quiero destacar algunos de los proyectos más trascendentes. A comienzos de año, estarán adjudicadas 170 obras del Plan de saneamiento y depuración de aguas, que, con un importe de 250 millones de euros, alcanzará al 90% de los aragoneses.

El Plan de Protección contra Incendios Forestales, que este año ha contado con una inversión de 19 millones de euros, ya ha comenzado a dar sus frutos. Aragón, que ha reducido un 40% el número de hectáreas incendiadas, ha sido una de las Comunidades con menos superficie quemada a lo largo del 2004.

Antes de fin de año cumpliremos el compromiso de remitir a esta Cámara el Plan Integral de Residuos que hemos abierto a la participación y discusión de los afectados y de las fuerzas políticas.

Los aragoneses tenemos bien conformada nuestra identidad histórica, pero no tanto nuestra identidad cultural contemporánea, empeño en el que debemos involucrarnos todos, incluidos los sectores intelectuales y artísticos aragoneses.

La cultura aragonesa debe caminar hacia su plena integración en la sociedad contemporánea del siglo XXI, en un ámbito plenamente europeo y en paralelo al desarrollo de la sociedad de la información.

Quiero referirme a algunas cuestiones concretas en esta materia que vienen ocupando los debates de estas Cortes.

Existe la más firme voluntad por parte de este Gobierno y del Ministerio de Cultura de abordar en esta legislatura la ampliación del Museo de Zaragoza.

Esta ampliación permitirá la reordenación de las colecciones de Arqueología y Bellas Artes del Museo y dedicar un espacio exclusivo a la obra de Goya, a su contexto y sus influencias, permitiendo mostrar así la enorme repercusión que Goya ha tenido sobre el mundo de la creación contemporánea.

Hemos encargado un proyecto específico para el tratamiento de la figura y la obra de Goya a un prestigioso experto.

Quiero anticiparles que la opción más firme para realizar esta ampliación es a través de la actual Escuela de Bellas Artes, centro que contará con una nueva ubicación. Como decía, el próximo año comenzará la redacción de los proyectos y a continuación acometeremos el inicio de las obras de ampliación.

También estamos trabajando con el Ministerio de Cultura en un proyecto de Estatutos del Patronato del Archivo de la Corona de Aragón, que, garantizando la unidad del Archivo, permita la participación de las Comunidades Autónomas que formamos parte de la antigua Corona de Aragón en su gestión de forma paritaria.

En cuanto al Teatro Fleta, ya conocen que los diferentes estudios geotécnicos realizados obligaron a adecuar el proyecto arquitectónico a las condiciones de la capa freática del subsuelo. Esas condiciones obligaban a proponer un nuevo modelo de centro, un modelo que posibilite unos usos flexibles y que respete las características arquitectónicas esenciales del edificio.

Pero si en las últimas décadas, ha habido una seña de identidad que ha unido a generaciones de aragoneses, ésta ha sido la estación internacional de Canfranc.

Señorías, puedo anticiparles que, antes de fin de año, por fin, el nuevo Gobierno de España aprobará la delimitación de los usos ferroviarios y residenciales, lo que nos permitirá abordar de manera inmediata la restauración de la estación internacional y de todo su entorno.

El Gobierno está trabajando, asimismo, en el borrador de un proyecto de Ley de Lenguas que garantice los derechos de todos los ciudadanos, tal y como recoge nuestro Estatuto, y que sea susceptible de contar con el mayor consenso político y social en su aprobación y aplicación.

Y en este interés por reforzar nuestras señas de identidad, el año próximo pondremos en marcha la radiotelevisión autonómica aragonesa.

Como ya conocen, el pasado viernes, el Consejo de Ministros aprobó el Real Decreto por el que concede a la Comunidad Autónoma la gestión directa del tercer canal de televisión.

Las nuevas infraestructuras de las que disfrutamos, el desarrollo de la logística, del sector turístico o las grandes iniciativas de desarrollo regional, junto al crecimiento demográfico están cambiando la imagen de Aragón.

Estoy convencido de que nuestro futuro está lleno de posibilidades, muchas de las cuales –plasmadas como realidades inmediatas– han sido desgranadas a lo largo de mi intervención.

No obstante, y a fin de convertirlas en un compromiso con esta Cámara y con los aragoneses, voy a enunciar aquellas que considero básicas:

· En política institucional este Gobierno defenderá:

14. El voto a favor de la Constitución Europea.

15. La reforma de la Constitución.

16. La reforma de nuestro Estatuto de Autonomía.

17. La puesta en marcha de la Cámara de Cuentas.

18. El comienzo de las emisiones de la televisión autonómica aragonesa en 2005.

19. El cierre del mapa comarcal.

20. El más amplio acuerdo sobre el agua en Aragón.

21. La reclamación al Estado de las mermas de recaudación y de la factura farmacéutica.

22. Un encuentro con los líderes de los partidos políticos, antes de la próxima Conferencia de Presidentes de las Comunidades Autónomas.

23. La adscripción de una unidad de la Policía Nacional.

· En políticas económicas y de desarrollo, el Gobierno asume los siguientes compromisos:

25. Formular una Iniciativa Estratégica para consolidar el crecimiento demográfico y económico.

26. Defender el principio de pagar por renta y recibir por necesidad.

27. Mantener e impulsar los 15 proyectos de desarrollo en la ciudad de Zaragoza que ya les he enumerado.

28. Ejecutar el Plan de Mejora Viaria y Seguridad en la red de carreteras de la Comunidad.

29. Integrar y poner en valor la formación profesional.

30. Ejecutar el Plan de Regadíos.

31. Ampliar Dinópolis, duplicando la inversión.

32. Modernizar las estaciones de esquí de Aramón.

· En políticas sociales, los compromisos que asume mi Gobierno son:

34. Crear una plantilla estable de investigadores con sus infraestructuras.

35. Presentar el proyecto de Ley de ordenación del sistema universitario.

36. Aprobar el currículo aragonés.

37. Completar la gratuidad de los libros de texto hasta los 16 años.

38. Impartir un idioma extranjero a todos los niños desde los 4 años.

39. Impartir un segundo idioma extranjero a todos los alumnos de secundaria.

40. Construir una media de seis nuevos centros docentes por año.

41. Inaugurar el próximo año el Conservatorio Superior de Música de Aragón.

42. Iniciar el Plan de Salud Bucodental para menores.

43. Completar la modernización de nuestra red hospitalaria y de centros de salud.

44. Abrir el próximo año el Centro de Menores de Juslibol.

45. Duplicar en esta legislatura el número de plazas en la ciudad de Zaragoza en residencias y centros de día para mayores.

46. Calificar 12.000 viviendas de protección en la presente legislatura.

· En políticas medioambientales, el Gobierno llevará a cabo:

48. La elaboración de un Plan medioambiental del Ebro.

49. La ejecución del Plan de Saneamiento y Depuración de aguas.

50. La aprobación del Plan Integral de Residuos de Aragón.

· En cuanto a las políticas de identidad cultural, el Gobierno asume compromisos en relación con:

52. La ampliación del Museo de Zaragoza y la creación en él del Espacio Goya.

53. La devolución de los bienes de las parroquias aragonesas de la antigua diócesis de Lérida, de acuerdo con la sentencia eclesiástica del Vaticano.

54. La finalización del nuevo Teatro Fleta.

55. La presentación del proyecto de ley de lenguas de Aragón.

56. La rehabilitación de la Estación internacional de Canfranc y su entorno.

Nadie entienda que ésta es una intervención autocomplaciente. Como han podido apreciar, es un discurso exigente, pero optimista, porque creo que es un momento de grandes expectativas para Aragón.

Para este reto todos somos necesarios, y a ustedes les ofrezco el diálogo y el acuerdo permanente.

Muchas gracias.


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